Poesia, pensamientos y reflexiones.

El desván del poeta.

Mi querida Rosa,

Te escribo esta carta, desde el otro lado del océano que nos separa,  no he dejado de pensar en ti ni en nuestros niños un solo instante. Se hace tan, pero tan difícil esta espera al día de mi regreso, pero es mi obligación moral, debo cumplir con el compromiso de socorrer en la cabaña móvil a los afectados de tan tremenda epidemia que asola en este lugar.  Estremece todos mis sentidos ver todo ese dolor junto. 

Tantos años en sanitario y hoy más que nunca sé que mi labor no quedará en el olvido. Os echo tanto de menos, muchísimo os extraño a toda la familia, pero me consuela que no va a ser por mucho tiempo más esta separación obligada.

Cuento los días ya para mi regreso, de veras que sí, anhelo el día de estrecharos en mis brazos, de profesaros todo este amor latente que desatado quiere cruzar mar y tierra para rozar vuestras mejillas, escribo para cerciorarme de que estáis bien todos por allí y dejaros mi cariño que no se separa de vuestro lado. 
Por aquí todo es tan distinto, los mercaderes pasan a primeros de semana, y no regresan hasta pasadas las dos semanas establecidas, determinan así por el peligro que existe de contagio. Me sobrecoge levantar la mirada, ha pasado todo un mes y aún mi corazón lacera cuando levanta la vista a un lado y a otro, le cuesta encajar tanta desolación que le rodea.

Presiento que no llegaría a acostumbrarme a esto ni aunque tuviera que pasar aquí toda mi vida,  me lastimaría creo comparar tantas diferencias que he podido comprobar que existen de un lugar a otro.

No os podrías imaginar sin vivirlo vosotros, pero fue impactante verme bajando del avión, el desentone de mis vestimentas entre tanta pobreza, me hizo pensar que no somos nada realmente. Me he quedado dos camisas, mis predilectas, las que me regalasteis los niños y tú, con tanto amor el día de mi 54 cumpleaños. El resto de ellas las cedí para repartir en el pueblo, al igual que hice con muchos de los pantalones, sandalias y pijamas que venían en la maleta.

El pellizquito de monedas que traje guardadas en mis bolsillos, aquí se ven rebosantes, con ellas compro semillas para los vecinos el día del mercado, para que puedan labrar sus campos, y viajo a tierras cercanas a por provisiones cuando comienzan a escasear los alimentos debido a imprevistos meteorológicos, aquí no hay tiempo que se pueda perder, es necesaria mucha labor. Cuando no estoy en la cabaña ayudo en los diferentes cultivos, y en las granjas del lugar. Nunca antes había sentido que el tiempo es oro, que cada segundo cuenta para bien o para mal.

Aquí no hay comodidades que nos permitan olvidar eso, se hace primordial invertir cada tic-tac del reloj a una buena causa, dando cariño, ayudando a los vecinos, sacando sonrisas, viajando a por alimentos y agua con que abastecer, impartiendo la maestría en la plaza, jugando con tantos niños que atentos escuchan las lecciones con ilusión y buen deseo. Tantas cosas ha estado en mi mano hacer en este lugar, la verdad que nunca hubiera imaginado ser yo quien me viese en la piel de hacerlas. Acostumbrado que estaba allí a que comprábamos todo hecho, y ahora casi estoy dejando de ser un aprendiz de artesano, para pasar a ser uno, pero hecho y derecho, de tantas cosas impensables que me he visto obligado a fabricar. Os sorprenderíais de tanto que hasta el momento he aprendido a hacer aquí, no me lo creo casi ni yo mismo.

Me despido, pero no sin antes pedirte un gran favor querida, lee por favor esta carta a nuestros dos chiquillos, sobre todo al mayor. No te dije nada para no cargarte de inquietud y menos con lo próxima que estaba mi venida a estas tierras, bien sé la ansiedad que te producía que me marchase a un lugar tan distinto y demoledor.

Pasado ya un tiempo, te cuento que quede muy preocupado a mi venida, con lo grande que es Rubén lo veo sin motivación alguna, no se ilusiona con nada, le noto sin animo, sumido en una gran dejadez que no le reporta sino hastío, malos pensamientos y un gran vacío. No cuenta nada, se amoldó y abrazó a la pereza. Debía repetirle mil veces para que hiciese lo que le pedíamos, “ya voy, ya voy papá”- me decía - pero nunca iba hasta que le interceptábamos enfadados recriminándole su dejadez pasmosa. A menudo presentía de él como que esperaba algo distinto y a la vez parecía que no tenía siquiera la mínima idea de lo que era ese algo que necesitaba para encontrar de nuevo un sentido a su quehacer diario.

No sé si será así, te hablo desde mis impresiones. Quizás con esta carta se de cuenta de lo valioso que es el tiempo, de la falta que hace invertirlo bien, y también que en las lindes de la comodidad a menudo lo olvidamos. Dejamos que nos lleve el tiempo como si fuera el agua de una cañería esta vida, nacemos, nos dejamos llevar, hasta decir adiós a los recovecos mejores y peores que dejamos atrás. Esperamos que sea el tiempo quién nos sorprenda, quien nos lleve. Esperar, esperar, vuelta a esperar, se nos escurre la vida esperando. Así la pensaba yo a la vida, también me ganó la pereza de tanto tiempo en el que me aburría de esperar y dejaba de encontrar sentido lícito a este vivir, me resultaba soporífera la rutina, lo que hacía sentía que era pura monotonía, bueno lo hacía si, pero bajo la premisa en que me decía “Venga, Javier, que tienes que hacerlo”. Tienes que esto y lo otro. Me sentía abrumado y desganado con tantos “tienes”, y pocas veces me acordaba del querer lo que hacía, para darle sentido. Me amuermaba en mis convicciones.

Esta experiencia que estoy viviendo está enseñándome mucho, me ha hecho plantearme tantas cosas, y ahora siento la vida no como una cañería con su entrada y salida, sino como un riachuelo de oportunidades con muchas vertientes que tomar, también logre sentir que el tiempo vale lo que no está escrito.  Y no  tachéis de locura cuando llegado el día de vernos os defienda que nosotros somos ciervos y a la par agua, me lo argumentó un vecino anciano, un encanto de hombre que vive tres casas más abajo, me tiene de ahijado casi, ya os contaré anécdotas con él, es un señor entrañable.  Desde que me dijo, vengo dándole vueltas todo este tiempo y la verdad no me parece tan descabellado su argumento. Somos cervatillos que deben poner de su voluntad para acercarse a las orillas, beber y tomar fuerza con el fin de abastecerse. Y también agua corriente en un río cambiante, agua en que reparan más o menos tiempo otros cervatillos para abrevar, agua de riachuelo que tiene capacidades para sembrar a su paso flores si se lo propone, así como también las tiene para solucionar o traspasar con firmeza cada piedra e infortunio, y seguir con ello el fluir de su paso en el cauce del tiempo.

Y todo esto para deciros que cada segundo cuenta, cada segundo es vida. La pereza no entiende del vivir, sólo del penar. Quien hace pereza, se le escurre la vida tratando de beberla a escondidas.

Por favor, dile a Rubén que lea esta carta. También al travieso de Pablito puedes leérsela, aunque es chiquitín para entender ciertas cosas, le hará ilusión saber de su papa. Le das un beso muy grande de mi parte a cada uno. Vaya, debo dejaros, ahora sí que sí, me grita un vecino, voy a ver qué necesita y en qué puedo ayudarle.  Te quiero Rosa. Os quiero mucho a todos. Abrazos familia. Pronto nos estaremos viendo.

AUTORA: LAURA L.

( safecreative.org)

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Comentario por Manoel Lucio de Medeiros el agosto 26, 2013 a las 5:25am

Gracias mi amiga Laura, que Dios te bendiga! Su amigo, poeta Malume del Brasil.

Comentario por Manoel Lucio de Medeiros el agosto 26, 2013 a las 5:21am

Poeta Omar, gracias por su visita, bendiciones- Malume del Brasil.

Comentario por Manoel Lucio de Medeiros el agosto 26, 2013 a las 5:19am

Querida amiga Laura, gracias por sus palabras. Gracias por su visita, y aqui en mi país Brasil tienes un amigo. Estoy aquí su entera disposición - Quedé feliz con su atención, usted es una niña muy educada y gentil, gracias por su gentileza. Aquí cuente conmigo, Tu amigo, poeta Malume del Brasil.

Comentario por Laura López el agosto 25, 2013 a las 12:58am

Omar, querido poeta, oh, por favor, desde ya te digo, a ti, a todos,  siempre sentiros libres amigos de decirme lo que consideréis oportuno, pues es un gran favor el que me hacéis no dudéis, con el sólo hecho de que a partir de ahí me daís pie a que lo pueda valorar y madurar aquello que me dejáis dicho, y quizás sino nunca se me hubiera ocurrido pensarlo.

Así que de verdad mil gracias de verdad amigo, es un honor y agradezco de corazón que me leas y la sinceridad de tus palabras. En mis comienzos escribiendo y desde mi ilusión que tengo, con mis pocos conocimientos por el momento con los que cuento, recibir huellas así las siento una fortuna.

Oh, me hizo gracia leer cuando dices que no haga caso, me recordó a mí y me hace gracia preguntarme en qué deformación en la escritura derivará cuando acabe mis estudios de matemáticas. Igual comienzo a llenar de simbolos, teoremas y razonamientos enlazados, si no es peor :) Disss jejej.

Un abrazo mi querido poeta, oh, admirado también. Gracias con mi corazón por tu gentil visita.  

Comentario por Omar el agosto 24, 2013 a las 11:38pm

Estimada Laura, me gusto tu carta, un tanto extensa para mi gusto, creo que hubiera empezado por la recomendación efectuada al final, a fin de que leyeran en conjunto.

Trata de releerla y marca aquello que consideres superfluo en la misma.

Mejor no me agás caso, tengo la deformación, de todo aquel que aprendió, redacción administrativa.

Cariños y gracias por permitirme esta digresión. Besos.

Comentario por Laura López el agosto 24, 2013 a las 11:19pm

Muchísimas gracias Andy, querido amigo, por tus palabras, por tu constancia leyendo mis aportes con esas huellas que en mis comienzos las siento ayudas tremendas, es una bendición poder contar contigo, tan bonita persona, en mis letras. Agradezco en el alma de verdad y me pone de lo más feliz que te haya gustado esta primera epístola que hago, disfrute mucho haciéndola jeje, no será la última.

Que estés muy bien Andy. Un abrazo enorme.

Comentario por Laura López el agosto 24, 2013 a las 9:57pm

Gracias de corazón mi querido amigo Manoel Lucio, gracias por tu hermosa visita y palabras, eres muy amable. Es un honor y muy contenta estoy de recibirte. Bendiciones y un fuerte abrazo

Comentario por Andrés Ernesto ( Anderoa ) el agosto 24, 2013 a las 7:23pm

LAURA

Que tiene esa pluma tuya que desquebraja a los ojos

que sentido tan vehemente hace el leer tu misiva

el amor de un padre a toda la familia y los consejos tambien de los tiempos y sus valores

creación que vale, creación automatizada por una mujer que vale

y se expresa tan fuertemente y con nobleza

gracias

por compartir

Andy

Comentario por Manoel Lucio de Medeiros el agosto 23, 2013 a las 5:24am

Linda carta de amor e paixão, meus parabéns poeta Laura, que Deus te abençoe ricamente, teu amigo, poeta Malume del Brasil

Comentario por Enrique Nieto Rubio el agosto 22, 2013 a las 8:18pm

mi guapa laura es que eres un cielo amiga , 

besosssssssssssssssssssssssssssssss

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