Poesia, pensamientos y reflexiones.

El desván del poeta.

                        Desnudo es el silencio

                          que vaga por la casa,

                      como un lucero apagado

                  se han quedado ya tus pasos.

                          El empañado cristal

                      acompaña mis sollozos

         y en un abrazo frío fundimos la desdicha

        espectro sin aliento que me dejó tu muerte.

 

               Soy de un naufragio lo que queda.

           Hecho jirones mis pechos y mi espalda

                   los que pusieron cien cerrojos

                        al corazón que amaste.

                         Desnuda cual la arena

                       que eclipsada por la luna

                            se queda sin su mar

                     cuando lo empuja la marea.

                        Auroras que me cubren

                      con la piel de tus despojos,

                        ocasos que me arrullan

                         para no llorarte tanto.

Isabel Rizzo, a pocos días de tu desaparición física. Carlos, mi esposo- Mayo de 2015

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Comentario por Carmen Amaralis Vega Olivencia el enero 16, 2017 a las 4:35am

Isabel, precioso poema, amiga, te felicito, Amaralis

Comentario por TRINA MERCEDES LEÉ DE HIDALGO el enero 16, 2017 a las 2:47am

Sin palabras 

Comparto el mismo dolor 

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Comentario por isabel rizzo el agosto 15, 2016 a las 7:10pm

Gracias estimado Hugo, por este silencio que me abrigan más que las palabras!

Comentario por hugo el agosto 13, 2016 a las 6:06pm

Sin comentarios... sólo un apretado abrazo a la distancia, Isabel, amiga mía. 

Comentario por Carmen Amaralis Vega Olivencia el julio 23, 2016 a las 3:20pm

Isabel, que doloroso y sentido poema, ese dolor de la perdida del amado conmueve, bendiciones, amiga, Amaralis

Comentario por Silvia Regina Cossío Cámara el julio 11, 2016 a las 7:52am

Querida Isabel,

Mi corazón has llenado de alegría por tu cálida bienvenida…y soy yo quién agradece, el honor de contar con tu simpatía y cariño.

Amiga mía, recordaba perfectamente que tu amado esposo se encontraba con quebrantos de salud, más nunca imagine que su situación fuese tan crítica…. sin duda alguna, estos ataques afectan de forma importante la salud de quién los sufre...y afecta por igual de forma considerable, el ánimo y dinámica de todos los miembros de la familia en general.

En honor a la verdad, debo de confesar que todo lo sufrido al lado de mi esposo, en comparación con el infortunio que has debido enfrentar...fue como caminar sobre copos de algodón; ya que por  imposible me es imaginar lo difícil que fue para ti y tus hijas, esos diez largos años de adversidad. Así como el hecho, de cambiar totalmente sus rutinas; para dedicarse de lleno a su cuidado....yendo y viniendo durante meses.

Así pues, comparto contigo, el que para tu esposo fue una liberación y salvación, el que todo haya llegado a su fin…pues debe de ser, aterrador vivir en espera de cuando se sufrirá de un nuevo a.c.v…así como, el hecho de ir descubriendo y lidiar con las secuelas y/o limitantes después de suscitarse cada percance.

¡Sin palabras!

Solamente reiterarte, que eres una mujer ejemplar; pues al lado tuyo creo que la mayoría de seres humanos, nos sentiríamos avergonzados por lamentarnos tanto, por lo que en la vida nos ha tocado enfrentar…En lo personal, debo de confesar que, antes de conocerte; creía que la vida había sido en demasía injusta conmigo……Más sin duda alguna, comparado con todas tus luchas y sacrificios del pasado…como las que aún hoy en día, debes de batallar…son una quimera.

Me alegra saber que te sientes tranquila, porque cumpliste con tus votos matrimoniales…sin embargo, creo que esa paz que te embarga proviene especialmente de saber que le brindaste lo mejor de ti.

No se necesita ser demasiado inteligente, para percibir que aún te encuentras con el alma rota, y con el corazón desgarrado…y no es para menos, ya que se hace más pesado el camino, cuando se ha perdido al compañero de vida. El dolor y la tristeza invaden el alma, nublan los pensamientos, al punto que perdemos el deseo de vivir…y por momentos nos parece imposible volver a reír. Sin embargo la vida continúa, no se detiene.

Dicen que: “Recordar es vivir”….sin embargo, en mis más oscuros períodos, para mí ha sido: “Recordar es sufrir”…tal cual te acontece hoy en día; no obstante con el tiempo, los recuerdos y los momentos compartidos, serán ingredientes que cobrarán un valor casi sagrado…y serán ellos precisamente, los que llenarán de fortaleza tu alma bendita…y poco a poco, permitirán que la luz vuelva a tu corazón; transformando la pérdida…en un sentimiento más profundo, que te acompañará en todo momento.

Me despido, mi querida Isabel, confiando en que Dios sanará tus heridas; rogando para que pronto encuentres nuevos motivos para volver a sonreír.

Con todo mi amor,

Silvia Regina Cossío Cámara

Comentario por Cristina Cammarano el julio 10, 2016 a las 10:10pm

Un abrazo a estos trémulos versos que velan el dolor de su autora... En la aparente lejanía de la partida de un ser querido queda bordado la historia de una vida.  Infinitas bendiciones!

Comentario por Enrique Nieto Rubio el julio 10, 2016 a las 7:31pm

Isabel viendo el comentario de nuestra querida SILVIA REGINA, 

HE QUEDADO COMO UN GRAN CAPULLO,  EN MI COMENTARIO ANTERIO,

Y VIENDO LOS DEMAS COMENTARIOS,  aun mas capullo todavía ,

mi sentir .

Comentario por isabel rizzo el julio 10, 2016 a las 5:36am

Regina, una muy agradable sorpresa saber que estabas de vuelta.

Lo sucedido con la muerte de mi esposo fue el punto final a diez años en que ya no volvió a ser él.

En 2014 estuvo varias veces internado hasta que en principios de octubre lo llevamos al hospital y ya no volvió a casa, siete meses cuidándolo mis hijas, las que se desvivieron en atención a su padre y yo haciendo lo básico para volar a estar juntos. Pero esta vez el a.c.v. fue tan cruel que lo dejó sin habla ni conocimiento.Por eso digo que su partida más allá del dolor era su salvación.

Lejos quedaron tantos años desde que nos conocimos, dos jovenes que apostaron a la unión y aunque debimos sortear muchas dificultades debo ser agradecida con la vida y cumplí con mi promesa "Hasta que la muerte nos separe"Eso me deja tranquila porque sé que me equivoqué mucho y no todo fueron rosas, pero creo que finalmente quedó flotando en nuestra casa su dulce presencia y como dice la canción "todo me recuerda a tí"

Gracias de corazón por tantas palabras de aliento.Una y otra vez te doy gracias y me complace haber recuperado una amiga.

Comentario por Silvia Regina Cossío Cámara el julio 10, 2016 a las 3:21am

Mi siempre recordada y admiradísima Isabel…

No tengo palabras bonitas, ni mensajes profundos que puedan aliviar el dolor, de la pérdida de un compañero de viaje tan especial. Sólo puedo compartir tu dolor.

En los últimos años, mi ingreso a este querido portal, ha sido casi nulo…y cuando así ha acontecido, lo he hecho a un blog en especifico; y de lo poco que me enteraba, era a través de Andrés…más el por igual, durante este período de tiempo, no ha estado participando de forma regular.

En fin, desconocía que hace un año, ocurrió el sensible deceso de tu amado esposo; y recibo con tristeza la noticia de su muerte…porque sé del cuidado, amor y devoción que por él  profesabas. De la misma forma, tengo la certeza, que para ti….su ausencia debe de ser; uno de los tragos más amargos, que has debido enfrentar. Más me conforto al pensar, que el amor de cuantos te rodean; te hará un poco más llevadera esta dolorosa experiencia.

¿Qué más podría decirte amiga mía? Me temo que no mucho, pues creo fervientemente que no existen palabras, que brinden consuelo ante este capítulo que se ha cerrado en tu vida. Solamente sé que desearía tener el don de dar un chasquido con mis dedos, y sin más…presentarme ante ti; y así, en mis brazos arrullarte tal cual si fueses una niña…o brindarte un abrazo cálido y fuerte, silencioso y mantenido, tierno y sustentador…para así descargar de tu inmensa pena, aunque fuese...en una ínfima porción.

¿Sabes por qué? Porque te conozco mi ejemplar mujer de hierro, y sé que has debido sufrir en silencio; pues invariablemente sabes que si los miembros de tu familia te ven mal, terminarías echándoles a perder el día…entristeciendo así, a quienes te aman y amaban a tu esposo…Por lo tanto, como siempre has debido erguirte, para continuar siendo el pilar de tu hogar, pues eres el bastión de tu hermosa familia.

 

¿Sabes? Mientras te escribo, pienso ¡Es Increíble! Han transcurrido más de trescientos sesenta y cinco días, lapso de tiempo…en que, en determinadas ocasiones pareciera que ciertos eventos, ocurrieron hace un milenio; más en estos casos, es como si hubiese sucedido ayer. Más la única verdad es que, cuando perdemos a la persona con quien compartimos una vida entera; no lo superamos nunca y para nuestro infortunio, siempre será un dolor que llevaremos a cuestas, hasta el fin de nuestros días.

 La única “buena noticia” es que, sería imposible seguir “viviendo” con dolor intenso por siempre. Por lo que de forma alguna, imagino que quizás como un mecanismo de sobre vivencia; conforme pasa el tiempo el dolor se va adormeciendo....hasta que de nuevo llega el día, en que los recuerdos vuelven y/o la nostalgia nos invaden, arrollándonos con la fuerza de un ferrocarril; haciéndonos  imposible retener esa lágrima, que en un segundo…y casi sin darnos cuenta, brota como manantial. Y así, una vez más, terminamos por encontrarnos sumidas en el desconsuelo; reviviendo todo lo que fue…y lamentando todo lo que a su lado dejamos de vivir. Más con la ayuda de Dios…y con el transcurrir del tiempo, <tus mejores aliados>….estos episodios, serán cada vez serán más distantes.

¿Sabes? En estos momentos pienso que, es lamentable que aún hoy en día; no exista poción mágica que nos ayude a mitigar en algo, el sufrimiento que causa la partida de un ser tan amado…Más infortunadamente para ello, solamente existen los antidepresivos…los cuales no contabilizan el tiempo de duelo, “su ayuda” es brindarnos una tranquilidad artificial; porque cuando se dejan de tomar, el dolor vuelve…y muchas veces con mayor intensidad, logrando así…únicamente extender nuestro calvario.

En lo que a mí respecta, me ha  confortado tener la certeza que, sin importar cuanto tiempo transcurra; ellos siempre estarán velando por nosotros, para acompañarnos y cuidarnos a lo largo de nuestro viaje por la vida… ¿Sabes por qué? Porque te prometo, que desde que mi esposo murió…mis hijos y yo, nos hemos librado de sufrir grandes males…Ellos antes utilizaban la expresión: ¡Qué suerte…que no sucedió esto o aquello!

Más con el tiempo comprendimos que, es certero cuando dicen que: "Tenemos un ángel especial cuidando de nosotros". Bueno es mi deseo creer, que a estas alturas, te has percatado de ello…pero si esto no es así; segura estoy que un día estarás de acuerdo conmigo. Es posible que esta forma de pensar por ahora no te brinde alivio alguno…porque lógico es que desear que estuviese a tu lado en carne y hueso...pero con el tiempo; saber y sentir que de forma espiritual, <pero real> contamos con ellos, es muy reconfortante.

 

A pesar de que mis palabras seguramente serán fútiles…Por favor, acepta estas líneas como si fueran cálidos abrazos, de esta mujer que siempre te ha admirado y amado de forma singular.

Amiguita bella, la verdad es que desearía continuar escribiendo este mensaje; y así aunque sea por escasos minutos, me sientas muy cerca de ti...más temo que los caracteres son limitados. No obstante me quedo prendida a tu lado, elevando mis plegarias para que, en la medida de lo posible; pronto puedas comenzar a vivir este nuevo capítulo de tu vida…con ilusión, esperanza y alegría.

  

¡Dios derrame sobre ti y los tuyos, infinitas bendiciones!

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