Poesia, pensamientos y reflexiones.

El desván del poeta.

Las lejanas brisas anuncian la llegada del seco invierno,
oscuras nubes rodean el árbol que fruto a su temporada ofrece,
mientras un campesino en su ignorancia las hojas recoge,
sin saber que la temporada del árbol caduco se encuentra…

Recogiendo las secas hojas del suelo  se encontraba el vil señor,
 que de su frente destilaba  una gota de sudor que al parecer
de vano trabajo arduo la consigue, persigue un sueño y alza la vista,
ve que de el árbol cae una promiscua fruta que a sus pies
roda coqueteándole siendo tan madura y tan jugosa…

Con su izquierda mano la toma,
la observa, la desea y la lleva a su boca que inundada
 de saliva esta, codiciando su sabor que a olor se limita.
La muerde, saborea, sus pupilas se dilatan y su respiración se acelera,
sale corriendo y huye, y el fruto cae al suelo…

El afable y dulce veneno que sus papilas gustativas saborean, instantáneamente
 penetran a su sangre recorriendo cada arteria de su ser, agudizando sus sentidos
 teniendo cambios repentinos, actos violentos y cambios de parecer, en sus ojos podía verse
 el pecado que en su alma se alojaba, ni las lagrimas de arrepentimiento echaron
fuera esa espesa y tenue bruma que bien se ve de día como ángel…

El tiempo pasa y al parecer persigue a un tipo, llamado No descanses
y apellido Ni un poquito, martirizando su espalda con látigo desde el ascenso del sol,
hasta la caída de la luna, su vida tiene dos caminos, atarse  una soga al cuello
y lanzarse al vacio ó ir a la raíz del anatema y quemar en tinta su cadáver…

Llegando estaba a aquel hermoso árbol que de su copa caían hojas,
las mismas hojas que caían el día en que su mundo contra el se volvió,
recordó el fruto y busco rastro del mismo, bajó su mirada y vio que a pocos
 metros del árbol, la tierra fecundaba una pequeña planta de hojas verdes,
pensó arrancarla, pero entendió que algún día comería del fruto de esa planta…

Tomó un palillo y escribió en la tierra, “lo que se siembra se cosecha”
en esa hora su alma libre fue, guardo esa fecha en su corazón.
El galán árbol de pie murió como el campesino que la semilla del fruto crecer dejó,
dando este, fruto abundante del cual todos han comido, ¿cómo lo se?
Nuestros ojos lo dicen.

Juan

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Comentario por yanira el enero 20, 2011 a las 1:31am

muy bonito poema todo lo que se cultiva con amor da buenos frutos,felicidades

Comentario por Marcelo RondanMartinez (Roma) el enero 19, 2011 a las 1:43pm

Maravilloso amiga muy lindas palabras y lo que siembr se cosecha muy sabias palabras.... me encanto gracias por compartirlo...Marcelo

Comentario por ♥«• …KOKO...°•»♥ el enero 19, 2011 a las 6:36am
El fruto prohibido "Es  ése precisamente," el que describes en tus letras, el que se siembra, se cuida y se cosecha solo para calmar el hambre....... Hermosa reflexión Juan gracias amigo mio por compartir tan bellas letras. Un beso y abrazo con cariño y amistad ¡¡¡¡¡
Comentario por Juan el enero 19, 2011 a las 4:10am
Gracias Lili, espero te haya gustado. saludos a ti! desde aqui jejeje cudiate.
Comentario por Juan el enero 19, 2011 a las 4:09am
Gracias Josefa, que bueno q te haya gustado este escrito, bonita imagen :DD
Comentario por Juan el enero 18, 2011 a las 8:25pm
espero les guste este poema/reflexión. creo que todos hemos comido de un fruto prohibido sin saber que el mismo prohibido es..

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