Poesia, pensamientos y reflexiones.

El desván del poeta.

El libro 2 parte (el asesino )




German había salido de la carcel de Picasent, vagaba por las calles de Valencia pues no le apetecia volver a su casa, hijo de un alcohólico y de una prostituta de baja calaña sabia que en su casa podría esperar cualquier situación extraña.
Eran las tres de la madrugada cuando en un portal se encontro a un vagabundo, estaba tirado en el suelo, le dio unos golpes con el pie y no se movia, no sabia que estaba muerto, rebusco en sus cosas que llevaba en un carro de un supermercado cuando descubrió una caja, estaba bellamente decorada penso que podría sacar una pasta por ella, la caja tenia unas palabras grabadas, ESTA LA ESCRITURA DE LA MUERTE, NO LA LEAS, NO PODRAS ESCAPAR DE LA MUERTE, German no le dio importancia al grabado solo pensaba en el dinero que podría sacar.
Llego a su casa donde la escena que presencio fue de lo mas denigrante posible, su madre estaba desnuda dormida en el suelo tumbada sobre sus propios vómitos mientras que su padre semi desnudo dormia en el sofa, German solo penso el la fiesta que se habían montado y en la borrachera que tenían, entro en su habitación y saco del cajón sus utensilios para pincharse, era su ultima papelina de caballo y penso que cuando despertase tendría que buscar mas, la jeringuilla subia y bajaba mientras que la sangre se iba mezclando con la heroina, noto en su cuerpo la falsa sensación de bienestar que le producía la droga cuando escucho moverse algo dentro de la caja, se acerco despacio a ella y cuando la tuvo en sus manos la abrió, en su interior estaba el libro, forrado con la tela oscura y desgastada, abrió el libro y el baile de letras comenzó, una a una iban apareciendo de la nada hasta ir formando frases de color rojo como la sangre.

Tu vida no vale nada,
y a otros se la destruiste,
inocente no eres
del destino que elegiste,
aunque nula de valor
te la reclamo,
que pertenezca a la murte
aquello que tu has despreciado.

No entendia nada, solo que le ardia el brazo, notaba como la heroina le quemaba las venas, sabia que iba a morir, a morir en un baño de sudor y vómitos, penso que era una sobredosis o que la heroina estaba adulterada cuando un ser oscuro, como una sombra le hablaba desde el rincón de la habitación.
----Hola German, por fin te a tocado.
----¿Quien eres? ¿ que coño haces aquí?
----Soy la muerte y vengo a por tu alma.
----No puede ser, no quiero morir, quiero vivir.
----Para que, para seguir con tu asquerosa vida, aparte de arruinar la vida de los demás con tus robos y violaciones a que esperas, a joder a mas gente, ves tienes que morir.
---Y mis padres, y mis colegas.
---Que estupido que eres, nadie te llorara, nadie te recordara, pero aun asi sere benevolo contigo, te propongo un juego, tu vida a cambio de diez almas pero eso si ninguna inocente, como causes la muerte de algún niño inocente seras mio, elige, morir o vivir.
German no se creia lo que estaba pasando, pensaba que era el cuelgue que llevaba pero aun asi accedió, queria vivir.
----Acepto, que tengo que hacer.
----Eso tu sabras, el libro anotara las almas recibidas, recuerda diez por una y no valen inocentes.
Aquel ser desapareció ante sus ojos, con temor volvió a coger el libro y debajo de su sentencia de muerte se estaban formando frases nuevas.

Tu alma has apostado
al juego de la vida y muerte.
Diez almas es tu precio
que para vivir tendras que pagar,
todas las que consigas aquí se anotaran
si coges a una inocente tu muerte en el acto sera,

Tiro el libro al suelo y lo observo durante media hora, cuando consiguió levantarse lo metió en la caja y la cerro.
El dolor y la quemazón se fue calmando, sabia que hoy no iba a morir, pero tenia que hacer la prueba, diez almas por su vida, era un alto precio pero no iba a morir, haria cualquier cosa por no morir, asi que hoy mismo comenzaría a buscar las primeras victimas.
Miro por lo mas facil, las facultades, sabia que muchas estudiantes alquilaban pisos durante la duración del curso y eran piezas faciles, solo tenia que observar.
Julia era estudiante de magisterio, era de un pueblo del interior y para seguir el curso académico tuvo que alquilarse un piso en Valencia cerca de la facultad de Burjassot, no quiso compartirlo con otras chicas pues de vez en cuando venia su novio y le interesaba tener esa intimidad, pero eso German no lo sabia, solo sabia que vivia sola y con eso le bastava, una noche la siguió, no sabia que el novio ya estaba dentro, pensaba que estaria sola y espero la ocasión, estuvo durante horas vigilandola y ya cerrada la noche se dispuso a entrar en el portal, no cogio el ascensor, se limito a subir por las escaleras hasta dar con el pasillo que daba a su puerta, probo con una chapa metalica y sin hacer ruido abrió la puerta, igual mente entro dentro del piso, todo estaba a oscuras, solo escuchaba las voces de la pareja, saco un oxidado cuchillo de caza y espero al lado de la puerta de la habitación, pasaban los minutos que se hicieron eternos.
Julia y su novio estaban descansando después de una ardiente velada, mientras ella se ponia su braguita el se levanto, tenia ganas de orinar, salio de la habitación donde de pronto sin previo aviso noto una mano en su boca y como aquel cuchillo de caza entraba en su cuerpo una y otra vez hasta caer al suelo mientras su sangre se mezclaba con la orina, Julia escucho un ruido y llamo a su novio, nadie contesto, preocupada se levanto y se puso la camisola del pijama, todo estava oscuro busco a tientas el interruptor de la luz y la dio, lo siguiente fue sentir una mano en su cuello y ser empujada contra la pared, miro al suelo ny cuando vio a su novio muerto una corriente de panico le recorrió hasta el ultimo poro de su piel.
----No, por favor, que me vas a hacer.
----Salvar mi vida perra.
Le arranco bruscamente la camisola del pijama dejando al descubierto sus jóvenes y hermosos pechos, ella intento cubrirse cuando fue empujada hacia el sofa quedando el el boca a bajo, él se le echo encima y mientras la sujetaba contra el sofa se fue bajando los pantalones, le arranco sus braguitas, ella lloraba.
----No, por favor, no lo hagas, no me violes.
----Te e dicho que te calles perra.
Para que se callara comienzo a hundirle la cabeza en un cojín del sofa mientras la forzaba, él disfrutaba con aquel asqueroso acto mientras ella lloraba mientras veia que cada vez él apretaba más fuerte empezando a quedarse sin aire, intentaba levantarse pero no podia, aquel hijo de puta era más fuerte que ella, queria coger aire pero la tela del cojín le oprimia con tal fuerza que no pasaba el aire, sabia que iba a morir e intento con todas sus fuerzas zafarse de su agresor, con tales movimientos lo unico que lograva era que el placer de su agresor aumentase pero ella seguia y seguia hasta que su vida se escapo y dejo de moverse, el seguia consumando la violación sin darse cuenta de que ya estaba muerta, él dio una descarga de semen en el interior de ella y se levanto, la giro con intención de matarla cuando vio que ya no hacia falta, ya estaba muerta, recorrió la casa buscando dinero y joyas y los objetos de valor que hubiesen y salio de aquel piso.
Volvió a su casa y lo primero que hizo fue buscar el libro y abrirlo.

Tus dos primeras almas ya están,
los amantes muertos están,
ocho más tendras que hallar,
si tu vida quieres salvar.

Encontraba aterrador aquella situación, pero reconocía que después de los brutales asesinatos se encontraba pletorico, era mejor que un pico de caballo, penso en ir a buscar unas papelinas y de paso buscar su siguiente victima, ahora solo queria descansar.
Al dia siguiente toda la prensa se hizo eco del brutal suceso, la policia comenzaba la investigación mientras los familiares salían en las noticias llorando y pidiendo justicia.
German se reia de tal situación, estaba demasiado colocado como para sentir remordimientos, no solo no le afectaba si no que seguia con su burla.
----Iros a la mierda, estas muertes son valiosas para mi.
Comentaba mirando la television, necesitaba mas victimas, aunque su vida era misera queria vivirla aunque sea a costa de inocentes, al caer la noche volvió a salir, como un animal salvaje recorria las calles buscando una nueva victima, la necesitaba.
Era la hora de cierre del bingo Samoa, el personal salia por la puerta y se iban alejando de allí, algunos con sus coches, otros eran recogidos por sus parejas con la esperanza de ir de copas, Amparo no tenia a nadie, nadie la recogía, sus compañeras le dijeron que si queria ir de copas pero a ella no le apetecia, solo queria irse a casa y sola comenzó a andar por las calles en dirección a su hogar, iba confiada de que no pasaba nada como cada noche pero no se percato de que un indeseable la estaba siguiendo esperando la oportunidad de saltarle encima, en su camino había una finca abandonada, tenia un cartel de próxima construcción, German se limito a esperar en las sombras mientras oía como el ruido de los tacones se acercaba a él.
Amparo se aproximaba al portal cuando noto como la agarraban y empujaban hacia el interior del abandonado portal, sintió como una mano se posaba en su boca y el contacto frio de un cuchillo se posaba en su cuello, notaba como el miedo le comenzaba a dominar mientras miraba a los ojos a su agresor.
----Si chillas te mato, vale.
Ella asintió con la cabeza mientras notaba como la mano que tenia en la boca flojeaba.
----Asi me gusta, que seas buena chica.
----No, por favor, no me mates, tengo dinero, llevatelo.
Amparo lloraba mientras suplicaba por su vida, pero German estaba excitado, queria su vida, pero ya que estaba porque no pasarlo bien, quito el cuchillo del cuello mientras su mano izquierda ocupaba su lugar, fue paseando el cuchillo por el cuerpo de ella que a cada minuto que pasaba temia más por su vida, despacio,muy despacio le fue arrancando los botones de la blusa con la ayuda del cuchillo dejando ver unos hermosos pechos envueltos en un sujetador de encaje el cual corto dejando los pechos desnudos, él se abalanzo a ellos acariciándolos y lamiéndolos mientras una sensación de asco nacía en Amparo, siguió jugando con el cuchillo cortando el cinturón y la falda, acaricio con el cuchillo aquellas braguitas que estaban al descubierto quitándoselas con sendos cortes, ella sentia miedo, vergüenza, asco y temor porque sabia lo que venia ahora, de un empujón la tiro al suelo y antes de que ella reaccionara el se puso encima y la violo, profano a aquel cuerpo con violencia mientras ella lloraba en voz baja, no por favor no, pero el no escuchaba, solo seguia con su profanación, cuando estuvo a punto del orgasmo sin piedad corto el cuello de ella, aquellas convulsiones de muerte no hacían más que excitarle y mas cuando el reguero de sangre caliente le salpicaba la cara, eran sensaciones desconocidas para él pero que a la vez le excitaban mas aun, ya estaba muerta cuando el acabo, se levanto y dejo el cadaver abandonado entre escombros y basura, al llegar a casa se quito la ropa sucia de sangre y miro el libro buscando la siguiente anotación.

Vida solitaria vida acabada,
la muerte con su soledad acaba,
una nueva alma tu vida alarga,
siete te faltan y tu vida sera ganada.

Cerro el libro y lo guardo en la caja, se sentia más pletorico, notaba el poder que tenia en sus manos, el poder de quitar la vida, el poder de matar, no sentia lastima ni remordimientos por sus victimas, solo que estaba más cerca de salvar la suya, se quiso colocar pero por mucho que busco no encontro ninguna papelina de caballo, comprobó que tenia dinero, se lo arrebato a la perra que se cargo y decidió salir a buscar a su camello.
La policia estaba intentando seguir la pista de los brutales crímenes, lo unico que sabían es que se huso la misma arma, era una lastima de que la policia no tuviese un archivo de A D N para compararlo con el semen encontrado en el interior de las victimas, la verdad es que buscaban a un violento violador y no a un misero drogata y ratero de poca monta.
German salio a la calle, las noticias de un asesino en serie se comentaban en todos los sitios mientras el se crecía por la importancia dada a los brutales asesinatos, se dirigió al barrio chino en busca de su camello, lo encontro en un sucio bar lleno de borrachos y prostitutas, se acerco a su mesa y se sento.
----Hola tronco, que tienes para mi.
----Si traes pasta te lo dire.
German saco el fajo de billetes de cincuenta que llevaba su ultima victima, el camello cuando lo vio penso en quedarse con todo, con lo cual salieron del bar y se metieron en un callejón poco transitado para ultimar el negocio.
----Cuantas papelinas quieres.
----Que me das por cien napos.
----Espera, tengo algo realmente bueno, te lo mereces.
El camello echo mano atrás y rapidamente saco una pistola de la trasera del pantalon, pero antes de poder apuntar a la cabeza de German se encontro con un cuchillo clavado en su estomago, cuchillo que hiba subiendo poco a poco hasta toparse con las costillas, al camello le salia un hilo de sangre por la boca mientras sus piernas fallaban y poco a poco fue cayendo al suelo.
----¿Desde cuando salimos del bar para darme las papelinas? me la querias dar hijo de puta.
Saco el cuchillo del estomago del camello y lo remato con un rapido corte en el cuello, rebusco por los bolsillos y cogio todo, dinero, papelinas y la pistola, una nueve milímetros parabelum con la numeración borrada, se guardo todo y volvió a casa, tenia que comprobar que esa muerte contaba también.
Llego a casa y cogio la caja sacando el libro, estaba tranquilo, sabia que también contaba pero queria estar seguro, abrió el libro y leyó.

Misera vida causante de muertes,
te quiso matar pero la muerte te defiende,
la traición acompaña a la muerte,
y la cuarta alma la muerte tiene.

Bien, solo le faltaban seis, asi que seguiria buscando más victimas para burlar a la muerte.
Como un animal de presa busco nuevas victimas, queria mujeres, disfrutaba con las violaciones, lo del camello no le gusto por no poder sacar partido, recorria las residencias de chicas, pero a causa de la alarma general lo vio difícil, después de varias horas decidió ir a pincharse a uno de los parajes tomados por los toxicómanos, busco un hueco donde ponerse cuando se le acerco una muchacha, era joven pero las drogas habían hecho estragos en su cuerpo, le pidió una papelina, él le dijo que se desnudara y tendría la papelina, ella se desnudo sin ningún reparo mientras el preparaba el caballo, compartieron jeringa mientras el veneno iba siendo bombeado a sus venas, a ella el colocon le sento mal quedando como inerte, solo balbuceaba, German se puso encima de ella y en vez de ayudarla la violo,ella no sintió nada, ni siquiera cuando el cuchillo le corto el cuello, nada ni un grito, se levanto y la dejo tirada, aunque había gente nadie se percato de nada, ni siquiera que estaba muerta.
German solo queria llegar a casa, tenia que ver el maldito libro, cuando llego lo primero que hizo fue abrir el fatidico libro y leer la anotación.

Esa muerte no tendría que valer,
a la muerte te adelantaste,
acabaste con su sucia vida,
y con ella cinco almas lograste.

Dejo el libro en el suelo y se acosto, estaba realmente cansado.
La policia encontro el cadaver, por la forma de la muerte sospecharon en el asesino que buscaban, pero eso lo decidiria el forense.
El mismo forense fue quien apunto la muerte del traficante al asesino, encontraron partículas de sangre de Amparo en su cuerpo, aparte de no limpiar bien el cuchillo sabían que el asesino era un sucio drogata lo cual les hizo aumentar la linea de investigación.
German se desperto a media noche entre pesadillas, era como si las almas de sus victimas le preguntasen, por que lo hizo, estaba nervioso y necesitado de sangre, aquella obligación se había convertido en un vicio, necesitaba matar, también pensaba en seguir con la tarea una vez haya acabado todo, se levanto y salio a la calle, necesitaba respirar el aire de la madrugada, comenzó a recorrer las sucias calles del barrio chino contemplando las miserias de la gente de la noche, entro en un par de bares donde se tomo unas cervezas, bares malolientes donde la clientela era la escoria de la noche, en un bar se le acerco una vieja prostituta a la que la noche se le había dado fatal, apenas consiguió dinero para aguantar la borrachera.
----Vamos guapetón, si me pagas una botella de vino te hago una mamada, te hace.
German la miro con desprecio, hiba sucia y el mal olor corporal tumbaria a cualquiera, pero el estaba acostumbrado al olor de la miseria, pero aun asi accedió y no pago una si no dos botellas que ambos compartieron, salieron del bar y se escondieron en un viejo y sucio portal, ella se arrodillo y abriendo su bragueta empezo con lo acordado, a él no le asqueaba, le daba igual quien se la hiciese aunque tuviese mil años, cuando se descargo la vieja prostituta se levanto escupiendo el semen que tenia en la boca cuando rapidamente noto como un cuchillo le seccionaba la yugular, no grito solo intentaba con sus manos parar la hemorragia y viendo como German con el cuchillo aun en la mano, sonreía mientras su sangre escapaba de su cuerpo, a los pocos minutos murió.
Volvió a casa, estaba demasiado borracho como para seguir andando y menos para mirar el libro, solo se acosto y durmió la borrachera, esta vez sin pesadillas.
La policia estaba como loca, aquel asesino no marcaba una pauta, sus victimas eran muy distintas, con lo cual no podían delimitar una zona, cualquier sitio le valia, cualquier persona también y eso no hacia más que desconcertarlos.
German se desperto pasado el medio dia, le dolía la cabeza, pero aun comprobó el libro, pensaba que la muerte le haria trampa por eso comprobó la ultima anotación.

La sesta alma llego,
el juego casi termina,
tu vida ganaras
y acabaras con la pesadilla.

German veia que ganaría a la muerte, solo le faltaban cuatro almas y viviría, salio en nuevo a la calle, recorrió calles y bares esperando encontrar una victima facil, le estaba costando, en Valencia la alarma general del desconocido asesino hacia que tanto las muchachas como las mujeres que vivían solas estuviesen en todo momento acompañadas, las prostitutas de las calles se hicieron una piña, cuando una subia al coche de un cliente sus compañeras apuntaban la matricula, las mujeres al salir de los trabajos siempre tenían a un familiar esperándolas todo metodo de precaución era valido y no hacia más que enfurecer a German, estaba ansioso de sangre, ansioso de ver el dolor y la desesperación de sus victimas, ansioso de verlas morir pero no perdio la esperanza de encontrar pronto a su nueva victima.
Elena y Lucia eran dos chicas que compartían piso, estaban en una heladería dando buena cuenta a sendos vasos de horchata, eran conscientes de la alarma social pero eran de las que pensaban que nunca les tocaria a ellas.
Salieron de la heladería pero Elena tenia que ir al Mercadona a hacer unas compras, Lucia queria volver a casa, tenia cosas que hacer y se queria duchar, se despidieron en la puerta del Mercadona y Lucia se fue al apartamento, lo que no sospechaban ninguna de las dos era que el asesino les estaba observando, siguió a Lucia discretamente hasta llegar al portal, Lucia abrió la puerta y antes que se cerrase German ya estaba dentro apuntando con la pistola al costado de Lucia, el miedo se apodero de ella hasta tal punto que se orino encima, German se limito a pasar la mano por la zona húmeda del pantalon y pasarle después la mano por la cara de ella, tomaron el ascensor en completo silencio hasta llegar a la cuarta planta, siguió a Lucia mientras le apuntaba con el arma hasta llegar a la puerta de ella, cuando abrió la puerta ella en un desesperado intento quiso cerrarle la puerta en sus narices pero el era más fuerte y de un empujón abrió la puerta y tiro a Lucia al suelo, la agarro del pelo y busco con que atarla, arranco los cables de las lampara de pie y el cable de corriente de la television, antes de atarla la desnudo a la fuerza poniendo las braguitas mojadas en su boca a modo de mordaza y atándole un pañuelo para que no las escupiera, después la ato de pies y manos con los cables, se fue a la nevera y cogio una cerveza y se limito a esperar a que llegase la compañera mientras veia como a Lucia lloraba desconsoladamente.
Elena venia con la compra, abrio la puerta y entro a la casa, paso directamente a la cocina donde dejo la compra, llamo a su compañera y no obtuvo respuesta, solo un leve murmullo, salio de la cocina buscando a su amiga encontrandosela desnuda atada y amordazada, quiso ir a desatarla cuando el filo de un cuchillo se poso en su cuello, intento chillar pero no pudo, el miedo la dejo sin palabras, solo miraba como lloraba su amiga, German la empujo al suelo donde siguiendo el mismo ritual la fue desnudando con la ayuda del cuchillo,Elena comenzó a llorar y a rogar por su vida, unos debiles no,no,no,no, salían de su garganta pero el asesino seguia implacable con su labor, se deleito con el joven cuerpo desnudo y bajándose el pantalon se dispuso a violarla, ambas amigas se miraban y lloraban, una de miedo y la otra de rabia, de ser humillada y forzada, él siguió penetrandola una y otra vez hata que noto que llegaba el final y sin mediar palabra alguna le secciono en cuello, Lucia miraba como la sangre le salia del cuello de su amiga, la veia con esa mirada de no saber lo que estaba pasando, miraba como su amiga en medio de convulsiones moria delante de ella, lo que le llevo a un ataque de histeria , German se levanto dejando el cadaver en el suelo y acercándose a Lucia, su miembro había perdido la fuerza con lo cual sabiendo que a la otra no la podría profanar la cogio del cuello y la levanto apoyándola contra la pared, ella intento zafarse de su agresor consiguiendo solo clavarse el cable con la que estaba atada en las muñecas y en los tobillos, German le quito la mordaza y intento besarla en la boca a la fuerza y mientras la besaba le clavo el cuchillo en el vientre, notaba la sangre caliente saliendo del cuerpo de Lucia, que poco a poco se fue quedando inerte hasta morir.
German se termino la cerveza y como siempre limpio todo lo que le incriminase, miro por ultima vez los cadáveres y salio a la calle en dirección a su casa.
Llego a su casa y lo primero que hizo fue mirar el libro, estaba a punto de ganar a la muerte, lo hiba a conseguir, abrio el libro y lo leyó.

Dos almas más has conseguido,
el juego esta a punto de terminar,
ocho almas has segado
y la muerta satisfecha a quedado.

En las noticias los titulares eran los brutales crímenes, la policia seguia sin conseguir nada y la opinion publica comenzó a atacar a las fuerzas del estado, politicos, familiares de las victimas, gente de la calle tachaban de ineficaz a la policia y de que el caso les venia demasiado grande, a lo que la policia declaraba que la investigación iba por buen camino y en breve darían con el asesino, pero la verdad es que estaban totalmente perdidos.
German estaba deseoso por acabar el trato, ya estaba presumiendo de burlar a la muerte, pero antes tendría que conseguir dos almas más, decidió meterse un pico y ya tendría tiempo para continuar su macabra obra.
German salio, tenia que acabar el juego y encontraria a la novena victima, era de dia con lo cual dificultaba la elección pero lo intentaria, necesitaba hacerlo, ver de nuevo la cara de la muerte en su próxima victima.
Felisa tenia prisa, había dejado a su hija de doce años sola con gripe pero necesitaba bajar a comprar algunas cosas, iba nerviosa, queria llegar pronto, German la vio y la siguió, era una victima ideal y también era hermosa pero el destino hizo que un policia de paisano se percatase en él, lo reconocía por haberlo detenido antes por lo que decidió seguirlo, Felisa termino con las compras y decidia ir rapido para casa, German y Felisa llegaron juntos al portal, ella no se percato que la seguia si no que iria a otra casa, entraron juntos en el ascensor entrando el policia cuando las puertas se cerraban, cuando el ascensor subia él le puso la pistola en el costado, Felisa no se creia lo que le estaba pasando y temia más por su hija que lo que podría pasarle a ella, se dirigieron a un duplex donde ella vivia y con miedo abrió la puerta, una vez dentro German se despisto un momento cosa que aprovecho ella dandole una fuerte patada en su entrepierna dejandole tendido en el suelo, Felisa subió las escaleras y busco a su hija, la cogio en volandas y la llevo a su habitación escondiéndola dentro de un armario, German estaba enfurecido y rabioso y sin cerrar la puerta subió por las escaleras al grito de: TE VOY A MATAR SUCIA PERRA, la busco por las habitaciones hasta llegar al dormitorio de matrimonio, ella aguantaba la puerta mientras gritaba que se fuera, que hiba a llamar a la policia pero él seguia golpeando la puerta, tenia que entrar y matar a esa perra, la puerta cedió cayendo ella al suelo, German se echo encima de ella y le puso la pistola al cuello.
----No te muevas o sera peor, vas a ser mia y si te portas bien no te pasara nada.
Esta vez no huso el cuchillo, le arranco la ropa con las manos, mientras el policia había llegado a la puerta, la vio abierta y escucho los golpes, saco su arma y lentamente subió las escaleras hasta quedar cerca del dormitorio, veia a German encima de ella desnudandola y viendo el peligro que corria ella decidió entrar en acción.
----Quieto hijo de puta o te vuelo la tapa de los sesos.
German se paro cuando escucho al policia que estaba delante del armario, casi sin pensarlo disparo hiriendo al policia, solo un rasguño en el brazo mientras la bala atravesó la puerta del armario, el policia rapidamente disparo su arma dando en el pecho a German cayendo bruscamente en el suelo, Felisa se levanto y se subió en la cama tapándose con la sabana, el policia estaba frente a él con su arma aun humeante y apuntándole a la cabeza.
German estaba en el suelo, le quemaba la herida mientras que la sangre le salia rapidamente, no se lo creia, no podia morir, aun no había acabado el juego cuando de pronto vio a la muerte.
----Me has engañado, e cumplido con el juego, solo me faltaba un alma y no mate a ningún niño, e cumplido.
La muerte no dijo nada, solo se limito a señalar el armario cuando se abrió la puerta cayendo el cuerpo de la niña, tenia un tiro en la cabeza, el gritaba que era trampa, que esto no podia pasar, solo oía la risa de la muerte mientras su vida se escapaba.
Cuando llego la ambulancia encontraron a la madre como loca abrazada a su niña , nada se pudo hacer por nadie, la niña murió en el acto y German no llego ni a la ambulancia.
La policia triunfo, el asesino fue abatido por un inspector cuando se disponía a acabar con su siguiente victima, por desgracia no pudo salvar a una niña de doce años, la calma volvió a Valencia.
Nadie reclamo el cadaver de German, nadie le lloro, nadie se acordo, fue un cadaver más en el anatomico forense.
En el libro salio una anotación que nadie leyó.

Perdiste el juego,
a un infante mataste,
tu alma a la muerte pertenece,
y tu en el infierno te pudrieses.

Una vieja borracha entro en una tienda de segunda mano, llevaba una hermosa caja, queria venderla.
----De donde la a sacado.
----Estaba en la habitación de mi hijo, murió.
----Lo siento, le doy doscientos.
----Pensaba quinientos.
----Sin facturas o papeles doscientos.
Agarro enfadada los doscientos y salio para continuar con la borrachera, el dependiente miro la caja, aquella caja tenia demasiado valor, podría sacar un buen pellizco, la guardo debajo del mostrador quedando olvidada.

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