Resurrección de un sauce llorón n.3 de Enrique.

una pareja perdida,

Cuando los padres vieron que la pareja no volvía, y viendo que las autoridades nada hacían decidieron reventar el bosque, y por donde iban pasando todo lo habían  destrozado, incluso quemaron el bosque, y lo consiguieron.
Mil hectáreas de un magnífico bosque, quedó todo calcinado, la policía  detuvo a los cuatro,
ellos alegaron que sus hijos alguien los habían matado, y enterrado en el bosque.
La policía reanudó la búsqueda,
En un bosque que ya era solo un desierto, todo estaba desolado y aramagos que aún echaban humo
Las personas del pueblo, quisieron linchar a los padres de los chicos. Pues a ellos no les importaba lo de los chicos. Solo que habían destruido un paraíso.
Aunque nunca entraba nadie por miedo.
En todo ese terreno, solo quedo un árbol casi quemado del todo.
La policía rastreó  palmo a palmo todo el terreno calcinado, con perros detectores de cuerpos muertos, y de todo el terreno solo llegaron los perros hasta el maltrecho árbol.
Los guardias se cobijaron bajo la poca sombra de este árbol, lamentándose de tanta destrucción,
El árbol lloraba de dolor, soltando sus hojas poco a poco, uno de los guardias le dijo al otro.
Mira es como si llorara¿ verdad?.
Si lo es... lastima de este bosque.
Los perros gemían mirando el árbol como diciendo  allí están los dos.
Pero ellos no se percataba de eso, solo era un árbol retorcido entre , de él salía una savia de su tronco como si fuera sangre.
Ellos al ver que se iban a manchar se retiraron de él.
Las noticias no se hicieron esperar...
Dos matrimonios incendian el bosque, por la desaparición de sus hijos.
Una mujer de la ciudad, que huyó hace mucho tiempo del pueblo, al ver las noticias decidió ir a la comisaría a hablar con los padres.
La policía no quería que ella, hablara con los padres, pero ella insistía en sus súplicas al fin les dejaron.
Hola soy Laura, y quisiera contarles una historia que quizás tenga que ver algo con sus hijos.
La madre de uno de los chicos les dijo,
Bueno díganos qué pasa.



Bueno verán ustedes,   es de locos supongo que no me van a creer pero verán,
Yo estuve presa en un hermoso árbol del bosque, pues desee morir y el árbol se apoderó de mí, allí estuve presa de él hasta que una linda niña, que se había perdido pidió a el árbol que me dejara marchar, y este árbol lo hizo, y Salí de ese bosque para nunca más volver, ya han pasado muchos años, y de veras que no me arrepiento de haberme ido de este pueblo.
Pero...¿ qué nos está contando?, ¿ se ríe de las desgracias ajenas o que?
No,  es cierto, yo estuve allí.
Guardias, guardias, debemos salir de aquí, solo queríamos que alguien búscarán a nuestros hijos.
Cuando llegó la patrulla las novedades que dieron fueron:
Solo encontramos un extraño árbol, casi quemado del todo, solo allí, los perros parecía decir algo, pero allí no se veía ni rastro de los jóvenes.
El jefe de la policía decidió ponerlos en libertad con cargos, y les contó las noticias que les dio la patrulla.
Laura la mujer misteriosa se había marchado un poco antes, ellos salieron corriendo a ver si la localizaban, se dirigieron a el hostal de enfrente cuando en la puerta un taxi esperaba a alguien, Laura salía y se subió en el taxi, las dos parejas corrieron detrás
Espere, espere.
El taxista paró.
Por favor ayúdanos te lo suplicamos.
Ella
No, no es imposible.
Por favor
Les abrieron la puerta del taxi para que saliera, les alargaron la mano,
Por favor.


Laura aterrada les dijo
No debí venir estoy aterrada.
Por favor, tienes que llevarnos allí, por lo que más quieras llévanos.
No, no ..
Si por favor son nuestros hijos ayúdenos.
Laura soplaba es que tengo miedo, bien iremos allí.
Cogieron un coche y lo aparcaron en la orilla del bosque,
Mientras Laura entraba en el bosque, bajo sus pies, iban creciendo florecillas al paso de ella
Y los padres detrás viendo tanta desolación.
La pareja dijo.
¡Vaya la que hemos armado!, caminaron en línea recta hacia lo único que se veía,
Que era el sauce llorón, este desdichado árbol que quedó tan solitario.


Laura llegó a este árbol, y dio una vuelta a su alrededor acariciando su mal herido tronco, y posó su cara sobre él y le dijo, al árbol
Después de todo te quiero, tú me distes esperanzas,
El árbol le contestó
Vienes a quedarte.
Ella le dijo:
No, no, soy muy feliz fuera pero gracias.
Los padres se sentaron debajo del árbol, pues este, estaba pelado de hojas, todas estaban en el suelo,
Se sentaron, como si una alfombra fuera.
Las hojas parecían acariciar las manos de los padres, pues revoloteaban con el ligero viento que soplaba, pero con un calor tremendo, ellos decían.
Dios que calor hace
De pronto el árbol empezó a brotar muchísimas hojas, y se puso en un instante, hermosísimo.
Laura le hablaba al árbol, Pero antes le pregunto a los padres, los nombres de los chicos.
Si mi hijo es Alfonso.
Y mi hija lucía.
Laura dijo.
¿Lucía y Alfonso estáis aquí?.
Lo repitió tres veces.
Una voz tenue dijo.
Si aquí estamos.
Los padres decían.
¿Cómo os podemos sacar?.
Solo si alguien se cambia por nosotros, pero no os preocupéis nuestro amor es infinito, y estamos bien.
Los padres de él, se miraron a la cara y les dijeron, nos cambiaremos por ustedes.

 

No ya no podéis, saldríamos deformes por culpa del incendio.
Los padres echaron a llorar, mirando tanta desolación que quedó allí.
Los padres les dijeron.
Vendremos todos los días.
Intentaremos hacer un parque, para que viváis entre romances de parejas y el jugueteo de los niños de todos sitios, lo prometemos haremos todo lo posible.
Se dirigieron al gobierno civil, y decidieron comprar todo el parque, entre los dos
Los responsables de gobierno, les dijeron que  pero nunca podrían edificar nada, solo aceras y paseos, estos buscaron a unos peritos y les dijeron  que como lo querían, una especie de laberinto, y en su centro este hermoso sauce llorón, y en él una placa dorada con la recordatoria de los chicos.
Muchos paseos, y gran cantidad de bancos para sentarse, además de gran cantidad de rosas y un hermoso manantial con varias fuentes.
Así fue como pasó,
Las hermosas ramas del sauce colgaban hasta el suelo, acariciando las hermosas flores que había a  su alrededor,
Siendo la felicidad eterna, de este hermoso árbol, que en su felicidad decidió soltar a esta hermosa  pareja,haciéndoles prometer que su amor sería para siempre,   cuando se acariciaban sus rostros y cubriéndose con esas lindas hojas,  y de vez encunado se oye reírse entre susurros.
Confundiéndose con el viento, y si alguien no se cree esta historia, este parque hoy transformado se llama el Alcázar de los reyes cristianos de Córdoba España , aquí en su centro está este hermoso árbol llamado el sauce llorón .


Hoy en día la alcaldesa lo utiliza para casar a cientos de parejas, que después se dedican a pasar el resto del día echándose fotos en este hermoso parque.



Enrique Nieto Rubio

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