Poesia, pensamientos y reflexiones.

El desván del poeta.

 

La cúpula de cristal

 

Del inicio de aquel  suceso recuerdo vanamente pequeños detalles, en un mínimo recontó,  de los instantes que precedieron  los acontecimientos que después se sucedieron.                                                                                                            

Todo daría comienzo la noche de un veintiuno de enero, día en que regresaba a la casa después de una ajetreada noche de excesivo alcohol,  mareado, con ganas de tirarme a dormir  retome la calle de mi casa, la noche en soledad ignoraba mi presencia, solo con mi sombra y mi borrachera, descendía  camino abajo zigzagueando  de un lado a otro  llevándome a mi paso todo pozo que a mi marcha se interpusiera .                                                                                                                      Creo que fue de repente,  todo sucedió de improviso   algo que no podía ver  descendió sobre la calle, la luz anaranjada y profunda invalidaba mis ojos;  me detuve asustado,  el asombro y el miedo a lo desconocido mermaron mi cruda.   

Cuando me predisponía a correr para regresar sobre mi paso algo me detuvo. De repente me sentí más liviano flotando sobre el vacío elevándome sobre el polvo. Algo  de lo que me sostenía producía un efecto de remolino bajo de mí que levemente  me desplazaba  al interior de la luz.

Me sentía más liviano,  no opuse resistencia habría sido en vano, estaba a la merced de lo desconocido. Un calor tibio sentí cuando traspase la luz,  después de aquel instante, un pequeño laxo de tiempo me alejaba de lo que a posterior sucedería.

 En un estado de gnosis me sentía ser transportado, después, en la semi inconciencia de todo cuanto me rodeaba sabía que era inducido;  privado de mis facultades y reducido a nada, de apoco reaccione  y, lentamente volvi de ese trance de enajenación  en un vacío de tiempo que me ponía allí, frente a una realidad que parecía un sueño.

Abrí los ojos y el asombro se apodero de mí,  una dosificada mascara sobre mi boca me facilitaba respirar, mis ojos en  el circular  de una amplia órbita miraban incrédulos lo que me rodeaba. Criaturas de cuerpos transparentes de un amarillo luminoso se desplazaban  por la inmensa cúpula de cristal que nos protegía de un exterior aún más brillante,  en una tonalidad  de anaranjados que de apoco se descomponían, perdiendo su brillo al paso lento de un tiempo en que me suspendía ignorando cuanto sucedía en mi entorno.

 Las extrañas criaturas no producían sonido alguno. El pesado silencio hacia indiferente el  lugar. Recostado en un grueso cristal permanecía ansioso de saber de mi próximo futuro,  después, de permanecer olvidado, llegaron hasta mí; un racimo de seres extraños, diferentes a los que había visto, rondar mi estadía en el aquel lugar.

Estos eran más grandes, más altos y su contextura física  se diferenciaba del resto, sus cabezas eran grotescamente desproporcionadas a sus cuerpos, sus largas extremidades superiores  descolgaban de un torso recto que carecía de movimientos, solo, un articular preciso de extraña contextura entre flexible y gelatinosa sostenida de latentes nervios y arterias donde fluía y  transportaban al cerebro un cristalino líquido, que después descendía, retomando infinitamente un proceso inalterable y continuo. 

En mínimos desplazamientos se trasladaban a mí alrededor observando mi piel, mis pupilas. Un rayo de infinitos colores envolvía en circular movimiento todo mi cuerpo,  después, medirían mi talle  valiéndose de una telemetría precisa y, para mi desconocida. Con total atención escucharon mi respiración, después, se sorprenderían alertándose del latir rítmico de mi corazón, que los alertaba de algo extraño. Nuevamente, con severa precaución volverían a escuchar mis pulsaciones asombrándose de  su continuidad  

Se retiraron del lugar, y en una improvisada asamblea sacaban sus conclusiones, sin producir palabras o sonidos se intercomunicaban entre ellos; para después volver hasta mí y  darme a conocer sus apreciaciones.

 En un  fácil y disipable código, desde donde con suaves sonidos, traducidos en palabras se comunicaban.  Inconsciente mente y sin saber del método, comprendía lo que se me estaba dando a conocer. Según sus mensajes estaba allí después de haber sido elegido  al azar para saber más de nosotros. Solo daban indicios de conocernos por la composición de nuestra galaxia y,  a pedido de un superior, deberían saber mas de nosotros...

                                                                                                                          Profundamente se manifestaban sin ocultarme nada. Luego de un tiempo, del que no sabía cuánto  volvieron sobre mí,  me retiraron la máscara y, con placer advertí que podía respirar, cosa que a ellos le dio sacrificio.   Hecho, en que aligeraban  los movimientos de sus cuerpos, haciendo girar sus cabezas a noventa grados en un estado que parecía de algarabía llenándome de confusión y de preguntas aún sin respuestas.

 Una placidez de calma me sedaba, no tenía sensación de hambre ni de ansiedad,  me sentía liberado de recuerdos,  la memoria  parecía ausente, sólo el presente tenía razón alguna.                                                                                                         

   Sin pasado ni mañana me dejaba estar disfrutando de una trascendencia limitada al presente,  tiempo en que tenía una sensación de recargar baterías.  El espacio dedicado a recordar estaba esmerado en asimilar y retener todo dato que descifraba con una ligera inteligencia desconocida en mí.

Todo era más fácil y más lúcido, la paz sobre mi cuerpo y mi  cabeza me liberaba de odios, de rabias y de viejos resentimientos;  sin ignorar de dónde  provenía mi vida, solo  en datos precisos podía hilvanar los hechos para dar respuesta precisa a sus dudas.

Era solo parte del instante,  abocado a recolectar en total libertad todo cuando de ellos debía saber  y, eran ellos los que se preocupaban por recargarme de datos,  puntales datos para un después  cuando debiera lucidor lo vivido, cuando se descreyera  de mí.

 De a poco comenzó a oscurecerse la cúpula de cristal que abarcaba todo el espacio  que nos rodeaba. Afuera,  después, podría observar el exterior cuando se me trasladó hasta las orillas donde caía oblicuo y curvo el grueso cristal desde donde pude constatar con más amplitud el entorno conformado de otras cúpulas más pequeñas en un proceso de oscuridad similar  en la que me hallaba.

Me sentía calmo, interprete y aseste con sumo agrado  ser el indicado, de quien se proponían conocer los orígenes de la vida en la tierra, mientras,  tenuemente  la luz fue desapareciendo, las criaturas más pequeñas  fueron perdiéndose en las sombras, las otras, la que presumo más inteligente  aún brillaban levemente, después se retirarían cuando comenzaron a pagarse totalmente . Antes que aquello sucediera fui instalado en una cápsula   totalmente tapizada de una espuma seca que reconfortaba mi descanso,  me sentí respirar más profundamente antes de caer en un pesado sueño.

 La luz llegaba ni bien desperté,  la cúpula de cristal comenzaba a tomar su color,  los cuerpos de las criaturas inferiores   se alineaban en el vértice en que la cúpula se une a la base, quietos e inmóviles permanecían expuestos a la luz como recargando energía; abasteciéndose de vida, inmunes indiferentes se dejaban estar en un extraño proceso de adaptación que las ponían de pie.   

Supongo  que paso un prolongado tiempo  antes que se pusieran en marcha,  para que todo siga su proceso.                                                                                          

       Los otros, los que sabía cómo superiores tardaron en aparecer, cuando llegaron  provenientes de silenciosos ascensores iluminados en su interior con ráfagas veloces de interminables luces que descendían y partían a ninguna parte perdiéndose en el espacio interior de donde los vi descender. Sus cuerpos parecían más espesos de luz, sus arterias  trasladaban con más armonía el viscoso y cristalino líquido que bullía lentamente en  la parte superior de su contextura deforme. 

Luego pasarían frente a mí para ir a sentarse a unas extrañas máquinas  donde permanecerían enchufados.                                                              Sus largos brazos  se posesionaban sobre unas placas   enrojecidas de una de rara energía, placas, que  luego de un tiempo se iban apagando de una en una.Después de un prolongado receso de preguntas volvieron sobre  mí, esta vez, queriendo saber del agua y del aire que respirábamos en la tierra, en términos  desconocidos confundían mi retórica de escaso alcance  científico, precariamente con mis nulos conocimientos di datos, luego, como antes los oiría en mi interior  diciendo

.-demasiados elementos para  poder vivir.-                                

Quise responder a ello, pero no supe cómo...

Deteniéndome a pesarlos fui descubriendo pequeñas cosas en que nos diferenciábamos. En aquel lugar no existía  el género opuesto,  no podía advertirse diferencia, el uniformizo de todas las criaturas me decían de ello, no habían niños, ni vejez, todos responden a una misma  edad intemporal. Sin poder percibir cambios en sus caracteres,  desconocí en ellos  la existencia de dolor, de risa y de   lágrimas; carentes de emociones y de sentimientos  podía vérselos ajenos uno de los otros sin herirse, sin ofensas ni castigos, no percibí violencia ni intolerancia.                                                                      .

Aquella tarde -creo que podía decirse así- antes que llegaran las sombras se me traslado  hasta un costado de la cúpula,  desde allí, creo que esperaban que presenciara los acontecimientos a seguir. Como una  Bórea boreal. El infinito se tornasolo de miles de matices ; en fuertes e encendidos colores se lo veía girar en sí mismo en una órbita de inexistente relación de espacio y tiempo; Abajo en el torbellino de un agujero de oscura profundidades parecía arrastrar a su interior todo a su paso, desconocidos planetas,  pequeñas y gigantes estrellas sucumbían a su fuerza perdiéndose  en el espacio  

 Otras estallaban, fragmentándose en millones de partículas que se apagaban lentamente  dejando titilantes luces que descendían perdiéndose en la pueril distancia de lo desconocido; después la oscuridad,  ya en el final  nada quedaba, la cúpula se estremeció, después, la calma y la armonía  relajando el miedo que corroía mi ignorancia.

Quien parecía ser el ser más importante de las extrañas criaturas vino hasta mí,  sin saber y sin que se me dijera nada camine tras él hasta una gran pantalla,  cromáticos colores, lineales luces fueron formando un mapa de miles de galaxias, una señal  situaba en diferente color  al planeta tierra. Oí el mismo sonido trasformados en voces que decían a modo de explicación que me ponían en conocimiento de lo sucedido-  

Parado  y enmudecido en el centro del espacio total me  hallaba paralizado esperando el próximo instante, nada sucedería, la quietud aliviaba mis temores.  Las criaturas" las pequeñas" fueron cambiando lentamente en una metamorfosis que ponía alegría a mi alma. En un breve tiempo encendían luces de colores, el espacio parecía más habitable, más liviano, olores de bellas fragancias embellecían el cristal recinto  dando la sensación de un agasajo, de una bienvenida, algo que desconocía y sucedería a mi alrededor,  no sabía cómo preguntar y me resigne a esperar nuevos sucesos. Después no podría con mi ansiedad y, cuando fui a preguntar  se me detuvo y en mi interior volvi a oírlo decirme.

-Fue todo un ejercicio para situarte aquí a la espera de los otros, jamás necesitamos de ti, pero conociendo  a los hombres, embelesados  en su tonta vanidad, era preferible hacerte sentir necesitado a tener que necesitarnos. Fuimos por algunos de ustedes para saber si podían vivir en este planeta nómada creado por Dios para la salvación del universo. Ahora, hasta que la tierra se recicle, hasta que los hombres cambien y sean merecedores de volver a ella como Dios los creo. Permanecerán aquí vaciando sus corazones de odio y de otras razones que los conducen a destruirse.

 

Este lugar es solo la última parada, una breve pausa en el tiempo, luego continuaran el viaje hasta encontrar su lugar. Compungidos por detalles y aclaraciones  que parecían informes de algo ya sucedido se  me daba a conocer que la tierra había dejado de ser habitable.

Volvi a mirar detrás del cristal. Vi a la distancia la tierra. Éra una gran masa incendiada y a la deriva  fuera de la órbita solar; en un espacio circular habíamos dejado de ser parte de una galaxia creada de bloques básicos conformando el universo, con  millones de estrellas girando alrededor del sol. Cuando nada parecía entender  se me situó frente a la gran pantalla donde se me mostraba con claridad los acontecimientos cósmicos que habían sucedido. Luego los oiría decirme...

 Cada varios cientos de miles de años el campo magnético desaparece para reaparecer con los polos magnéticos invertidos. La última inversión sucedió hace 780,000 años. Algunos creyeron y advirtieron que íbamos camino a una nueva, pues en el siglo pasado la intensidad de ese campo se redujo 5%.  Esto es lo que acaba  de suceder. Su desaparición dejo a la Tierra sin escudo contra la radiación cósmica y el viento solar.

Estas aquí como una avanzada de los que están por llegar, y permanecerán a nuestro cuidado  y adaptación para luego continuar el viaje  después de una prolongada invernación.  Alpha Centauri a 4,2 años luz de la tierra, solo posible llegar después de un periodo de espera  sostenida de una superior tecnología de invernación, esta cúpula de cristal los albergara hasta ese entonces.

Con ansiedad pregunte hasta cuando,

Hasta ese entonces, cuando se subordinen en paz a nuestra enseñanza , hasta que aprendan a amarse, Hasta que vuelvan a crear y creer  que es posible  restaurar la naturaleza, que  se regenere un nuevo aire limpio, hasta que los ríos retomen su cauce, hasta cuando aprendamos a compartir el planeta con las otras criaturas y, el hombre comprenda el dolor cuando se adentró a las profundidades hiriendo las entrañas de espacio en que habitó, cuando silencien y apaguen la guerras, cuando hayan alcanzado la plenitud deseada, hasta que  la armonía  de la paz vuelva a unirlos.

Aliviado pude pensar en todo,  me llene de vida y comprendí que eran palabras de Dios. Después las puertas del exterior comenzaron abrirse. Un tibio calor paso  por mi piel y, desde el fondo de la cúpula de cristal aparecieron  los seres queridos, aquellos  semejante,  los iguales a mí, hoy a la deriva lejos del planeta que habíamos ayudado  a destruir

-todos a salvo- volví a oír que me decían  las voces del alma que se negaron  a contarme del final...

 

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Comentario por Enrique Nieto Rubio el abril 26, 2017 a las 7:53pm

muy bueno tu escrito pues que mal escogieron en ,  con una buena borrachera los datos seria erróneos jajajajaj 

  saludos es muy bueno tu relato si 

saludos . 

Comentario por Josefa Alcaraz Martínez el abril 23, 2017 a las 1:49am

Comentario por TRINA MERCEDES LEÉ DE HIDALGO el abril 22, 2017 a las 11:14pm

Resultado de imagen de gracias por tu aporte

Comentario por JOSE DE JESUS GIL DELGADILLO el abril 22, 2017 a las 8:45pm

QUE IMAGINACION TAN DESPÍERTA.. Y QUE BELLO TU RELATO
FELICIDADES..ROLANDO

Comentario por Daylin Villiers Garcia el abril 22, 2017 a las 2:48pm
Maravilloso mensaje. Buen relato para una novela de ficcion
Comentario por celeste hernandez el abril 22, 2017 a las 7:47am

Comentario por celeste hernandez el abril 22, 2017 a las 7:44am

enigmático viaje, feliz retorno, trágico final...gracias por compartir tus aventuras galácticas. gracias sinceras. celeste.

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