Cachemira es una región ubicada en la zona norte del subcontinente Indio.

Históricamente, se ha denominado como Cachemira al valle ubicado al sur de la parte más occidental de la cordillera de los Himalayas.
Sin embargo, en el ámbito político el término se extiende más allá, incluyendo las regiones de Jammu y Ladakh. Cachemira es una zona en disputa, con una población de aproximadamente 13 millones de personas.
Cuando India se independizó del Reino Unido en 1947, sus territorios de población mayoritariamente musulmana se segregaron a su vez para constituir el estado de Pakistán. La excepción fue el principado de Cachemira: para afrontar una rebelión interna, su maharajá pidió ayuda a India, que accedió a ello a condición de que el territorio pasase a formar parte de su jurisdicción.

Un día una hermosa Reina, en la región de cachemira hace ya un millón de años, un emperador chino que la quería poseer, la asediaba constantemente, atacando a su reino una y otra vez.... todos los días durante algunos años, pero ella se resistía.
Hasta que el emperador una noche, entró en el valle, y como un Vulgar ladrón, entre las sombras de la noche, matando todo lo que se movía, la población entera fue masacrada, y la reina fue prisionera.

El emperador decidió instalarse en el palacio de la reina.
Ella muy triste por la muerte de todos sus seres queridos, y de todo su pueblo.....su belleza fue decreciendo y en sus ojos quedó marcada la tristeza para siempre.

Una noche el emperador entró en los aposentos de la reina y la poseyó a la fuerza, ella no se resistió pues las fuerzas le habían abandonado; el emperador no quedó satisfecho pues en ella no había nada de amor, solo odio hacía el.

Terminó su violación, y la golpeó con ira pues fue una acción desagradable para él, su cuerpo era frío y sin ningún sentimiento.
El se sintió como si hubiera violado a su propia hija..... se marchó de allí blasfemando a todos los Dioses. No volvió a visitarla jamás.
Pasó el tiempo, y el emperador abandonó el palacio de ella para siempre.

La reina se quedó en estado y maldiciendo aquel día. Dio a luz a una hermosa niña, pero ella no pudo con el parto y murió; no sin antes decirle a su doncella que la cuidaba.....Cuéntale a la niña todo lo que me ha sucedido, ella no debe pasar lo que yo he vivido.

La doncella se hizo cargo de aquella niña. Desde entonces el valle era inhabitable, los carroñeros como los buitres y las hienas habitaban todo el valle.

Cuando la princesa tenía cinco añitos, la doncella le contaba en forma de cuento todo lo que había sucedido, durante todos aquellos años. La niña fue creciendo con esos cuentos de reinas y de emperadores, pero en ese valle jamás entró el sol desde que murió la reina.....todo estaba maldito.

Pasaron los años y ya cumplidos los diecisiete, un día la doncella le dijo:
Mi niña, estoy muy mayor me siento sin fuerzas para seguir, cuando yo me vaya visitaras al brujo que está en las montañas, este te aconsejará y te guiará en tu vida.

La princesa subió a las montañas a ver al brujo, que vivía en una cueva....pasaron varios días hasta llegar allí. Al acercarse a la cueva dos hienas grandísimas, protegían la entrada enseñando esos dientes tremendos, ella no se atrevía a continuar.
Un búho que encima de la cueva dormía empezó a alertar al brujo, pues anochecía y aquello estaba lleno de seres malignos.
El brujo salió y dijo:
¿ Sé quién eres.....La princesa Soucina....Pasa anochece que es muy peligroso por aquí.?

El brujo no parecía mala persona, ni raro....era bien parecido, y aunque tenía cientos de años, estaba joven y fuerte; o al menos así lo veía la princesa Soucina.

Ella entró en la cueva y acercándose al fuego el brujo le dijo: Siéntate y caliéntate al fuego.
Ella parecía no temerle al brujo.
¿Qué deseas de mi princesa?
La princesa le respondió:
¿ Deseo saber mas sobre mi madre, y por qué el valle siempre está oscuro.?

El brujo le dijo:
Tu madre era la mujer más bella del valle y de más allá, y un emperador malvado la desgracio para siempre.
- ¿Y qué puedo hacer yo?
El brujo le dijo: Tendrás que vengar a tu madre, solo así se irá la maldición; pero antes tendrás que enamorarte, de un apuesto príncipe del norte.

La princesa le pregunto:
¿Como tengo que hacer esto que tu me dices?
El brujo respondió:
¿ Yo lo preparare...... se lo prometí a tu madre antes de morir.
A la mañana marcharé contigo, y lo haremos todo.......porque desde aquí no puedo ayudarte.?

Al día siguiente, salieron de la cueva rumbo al palacio y al llegar allí la princesa le dijo:
¿Por qué no te quedas a vivir en palacio para siempre? Pues tu cueva es fría y triste.... elige el lugar para vivir y ese será solo tuyo.
El brujo le dijo: Quiero la torre del lado sur.
-Es tuya la torre.

Cenaron los dos juntos. El brujo le dijo: Hace muchos años que vivo solo, jamás había cenado con nadie, solo con los espíritus..... con ellos, siempre hablo de todo; ellos me cuentan sus desdichas y terminó todas las noches triste.... por tanta maldad que existe en este mundo.

Sabes princesa? Eres tan bella como tu madre, pero a ti no te pasará como a ella le sucedió. En aquellos días otro brujo del norte me engañó, mandado por el emperador y estuve entonces lejos del valle, y cuando llegué ya había pasado todo.

Los espíritus de todos los caídos me atormentan desde entonces, que por que los había abandonado; por eso tengo que arreglar esto o sino no descansaran, estas almas perdidas, en las tinieblas.

A la mañana siguiente el brujo con sus mejores vestidos, convocó a todos los príncipes del reino y de más allá, al cortejo de dicha princesa.

Allí se presentaron seis príncipes de toda la región, de todos solo dos le gustaron a la princesa; pero tenía que escoger entre esos dos, pero no se decidía por ninguno.

Los dos se enamoraron perdidamente de ella, pues irradiaba hermosura por los cuatro costados.

Estos dos decidieron batirse en duelo por la princesa. Cuando iba a empezar el combate, el mago desde su torre vio al malvado emperador sentado en la tribuna, pues era su hijo el que se iba a batir en duelo por la princesa.

El emperador le dijo a su hijo: ¡No merece la pena luchar por una mujer!
- Este le dijo: Pero no ves papá? Es perfecta y bellísima.

El emperador nunca pensó que era su hija; pues si se hubiese dado cuenta se lo hubiera dicho a su hijo.
El mago no le dijo nada a la princesa, hasta que se celebrárá el combate según quién ganará así haría.
Comenzó el duelo, este era con lanza y a caballo. Se batieron los dos cuando la lanza del adversario se clavó en todo el corazón del hijo del emperador. Este miró a su padre y extendiéndolé la mano le dijo:
Papá, ¿Porque a mi? ...Y cayó del caballo.

El emperador cogió a su hijo en brazos y caminó con él llorando su pena y diciendo: ¡Maldita tierra que todo me lo arrebata! Y se marchó jamás se supo de él.

La princesa poco después, se casaba con aquel príncipe que era una bellísima persona. Y fueron de lo más felices del mundo. Las tinieblas se deshicieron y el valle recobro toda la hermosura jamás vista, las mariposas volaban a millares, y todo fue maravilloso.

 

- Fin -


Enrique Nieto Rubio

*Derechos Reservados*

yyyd0ycmc098