Poesia, pensamientos y reflexiones.

El desván del poeta.

 

MI CELDA…

Tres barrotes, tiene mi celda y un sol lejano que llega de tarde, después, el frio y la soledad.

 Tres candados tienen mi cautiverio y un azul de luna que se  me pega en la cara acentuando mi dolor.

Por detrás de los barrotes la noche amenaza en mostrarse, reflejando, ya sin brillo las cadenas, a punto de partirme.

Una penumbra fría de ausencias oscurece la larga noche, sin luz en mis ojos  para alumbrarla, sin latidos ni alma para sentirme.

 Transcurren los días y las horas, pasa la vida y el tiempo. Mientras, de pena fallezco, oyendo candados, percibiendo el amargo sabor de la muerte.

De piedra es el muro que encierra mi boca y enmudece mi desafilada lengua,  mientras, cerca  de prisión mi alma vencida y mi corazón herido.

Por las hendijas de las  inmunes rocas,  puñales  de luz  dejan escapar la sangre,  liberando lágrimas en  el llanto que ya no contengo.

Rectángulo vacío que alberga mis huesos cercenado horizontes, anudando mis pies, encadenados a grillos en la perpetua quietud del sometimiento, renovando y actualizando día  a día diferentes formas de dolor.

Mi celda, recinto perpetuo de mi castigo, humedad y mogo, destierro,  negación y un olor a mierda rasgando mis labios resecos de asco, partidos de sombras.

Las uñas como garras desgranan paredes, dibujando figuras, tallando rostros sin ojos ni bocas, heridos de olvido, perpetuos de silencios, mancillados de dolor yacen quietos y sin voz.

Mi cama de dura roca, de frio mi abrigo y, mis brazos la almohada que sostienen mi pena y mi desazón. Y una vieja biblia  que ayuda a mentirme con una frágil cruz en la que ya creo ni rezo.

En la circular distancia  en que se separan los ángulos del cubico cadalso,  rondo imparable he invisible  para no vencerme., sosteniéndome en la frágil razón que me sostiene, endeble y frágil pero aún vivo

Como perro sediento jadeo por agua, como un frio réptil persigo el sol y como una alondra herida programo el vuelo en el retorno inserto que me separa del mundo.

 Afuera de mi celda llueve y en cada gota que el viento arrastra bebo un pedacito más de vida, prolongando la agonía, perpetuándome en la nada, inexistente y solo, ávido de milagros.  

A veces me abrazo a veces me siento, he imploro por  un retaso de abrigo y un poquito de amor. Y cuando vuelve el frio,  me  sé  solo  y  preguntándome cosas y, en   repuestas incoherentes escondo la verdad... 

Me trepo a la nada, colgado a las rejas  pretendo  mirar, fronteras de nubes esconden futuros y, un camino de estrellas me guía

 A un mañana lejano que habrá de llegar.

En el tic tac del reloj de un grillo puntual vuelvo a la vida en cada mañana, reverdeciendo esperanzas, anhelando futuros que no habrán de llegar, incrédulo me rindo dispuesto a morir.

En mi celda no estoy solo, me asisten los recuerdos y los duendes del alma que vienen a mí, trayendo perdones, buscando repuesta e incitando  al arrepentimiento  esperando algo más  de mí.

Cuando llega se acerca sin miedo, me huele, me mira y se queda quieta,  espera de mí una mera señal y come de mí mano  una miga de pan,  ya somos dos,  mi rata y yo.

Aquí  en este mismo cubo pestilente de podridas viseras, en este ataúd  de aperchadas piedras  se encierra  mi cuerpo, ansioso de  alas y de libertades.

Como un rompe cabeza  entramado de deformes  pizarras se muestra el ennegrecido piso, provocando mi actitud, invitándome a descifrar un confuso acertijo; estéril y turbado me niego a pensar.

Me arrincono, me silencio  y pienso. Recuerdo y vislumbro y, como en un inconcluso juego me digo, ¿qué será   de los que amo, sin mí?

Titilante luces  llegan de vez en cuando, alentando  a mirarme en un cubo de orín, no me reconozco, me miro en mis ojos, me escucho en mi vos,  no soy el mismo, me resigno, me niego  para después saberme nada.

Una voz  que se percibe piadosa recorre pasillos prometiendo visitas, dejando en la espera un poco más de dolor. Es entonces cuando me pregunto ¿vendrán por mí, sabrán de mí?  Cuánto cuesta esperar para después seguir solo, esperando desde la ansiedad una vez más. 

Me aquieto y espero no exento de rabia. Tendones y nervios endurecidos de quietud me exponen al dolor. Me estiro, me vuelvo tenso,  me contraigo y me elevo,  lleno de odios deseo gritar. Después me resigno, sedentario, percibo la paz  que me aliente a  creer.

Miro mis manos, repaso  mi rostro  y hurgo en  mi corazón, estoy completo nada se llevaron de mí. Sonidos a cadenas rompen de miedo el silencio. Me alertan y espero, ya  vendrán por mí

 

Desde mi celda los veo, desfilan en una fúnebre procesión, vencidos cuerpos que mueren. Almas sin Dios que ya no sienten caen de rodillas. Otros, se yerguen altivos camino al cadalso. No lloran, no gravitan  se saben cerca, cesan las llamas, se apaga el infierno, hallaron la paz. 

Me alertan y espero, habrán de llegar, ahora seremos más. Soy uno de ellos, carne incendiada, habitantes de sombras. Cautivo y sin condena, prisionero de la sinrazón. Y a pesar de todo sostengo y enaltezco mis ideales.

  En la penumbra barroca de mi celda, me confieso, rezó y prometo, no conforme juro, me digo arrepentido, luego desisto y de nada me arrepiento. Laceraron mi piel, desramaron mis dientes, no les temo. Divago, disiento enfrentado a mi conciencia, dejando brechas mancilladas y sin perdón.

A la ventana  de mi celda trepo una paloma, estiró anchas las alas y  una pluma dejo caer, suave y leve, pálida y blanca como la misma muerte. En el intento por detenerla una herida se abrió en mis manos, llevándose  con ella  la libertad que soñaba

El Vesubio… 1977

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Comentario por JOSE DE JESUS GIL DELGADILLO el abril 30, 2017 a las 9:09pm

BELLO.. LLEGANDO A EXCELSO TU ESCRITO

LLEGADORA TU NARRATIVA

FELICIDADES.. ROLANDO.

Comentario por Enrique Nieto Rubio el abril 19, 2017 a las 9:08pm

buen escrito amigo 

un sitio malo para estar ennnn 

 saludos . 

Comentario por Beto Brom el abril 18, 2017 a las 10:40am

Bravo, poeta, agradezco la posibilidad de leer este texto, fiel reflejo de aquellos terribles días, vergüenza de aquel nefasto pasado que es imposible olvidar.

Destaco estas frase:

//// En mi  celda no estoy solo, me asisten los recuerdos y los duendes del alma que vienen a mí, trayendo perdones, buscando repuesta e incitando  al arrepentimiento  esperando algo más  de mí.////

Shalom amigazo

Comentario por celeste hernandez el abril 18, 2017 a las 7:38am

Comentario por celeste hernandez el abril 18, 2017 a las 7:36am

JUSTICIA INJUSTA...GRACIAS ROLANDO BEBEL UN PLACER LEERTE. FELICIDADES. CELESTE.

Comentario por Ligia Rafaela el abril 12, 2017 a las 8:57pm

Querida amiga, excelente tu emotiva y sentida narración que fue

un placer adentrarme en ella, te dejo mi sentir

y mi humilde huellita.

 

Mi cariño sincero.

Comentario por LUIS GONZALO MACHADO SÀNCHEZ el abril 11, 2017 a las 1:06am

Tiernamente sensible, mucha gente inocente se encuentra en una celda, y lo màs grave hombres y mujeres privados de su libertad por defender la democracia, por luchar contra la corrupciòn y prepotencia de los gobiernos dictatoriales. un fraterno abrazo amigo.

Comentario por Josefa Alcaraz Martínez el abril 10, 2017 a las 7:53pm

Comentario por Josefa Alcaraz Martínez el abril 10, 2017 a las 7:52pm

Comentario por ROLANDO BEBEL el abril 10, 2017 a las 4:21pm

EL VERSUBIO... . CAMPO DE CONCENTRACIÓN, EN LAS AFUERAS DE BUENOS AIRES ENTRE LOS AÑOS 76 AL 82 ... HOY, MUSEO DEL HORROR.. 

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