Poesia, pensamientos y reflexiones.

El desván del poeta.

- NECESARIA Y URGENTE REUNIÓN - (RELATO CON EXTRAÑOS PROTAGONISTAS) Capítulo 9/9

CONTINUACIÓN DE LA HISTORIA... SUGIERO A LOS NUEVOS LECTORES VER ANTES LOS CAPÍTULOS 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 Y 8 DEL RELATO. Transcribo la parte final del capítulo octavo a efectos de activar la memoria de quienes lo leyeron.

  "Era casi medianoche cuando Humberto tuvo el deseo de dibujar algo que sirviese de inspiración para un poema. Tomó entonces una hoja de papel, encendió la lámpara de pie junto a la mesa de madera de algarrobo y abrió el estuche amarillo y azul de Rosa y Celestino. Levantó al lápiz mecánico y luego intentó desarroscar el extremo de forma cónica por donde debía salir la mina, pero no logró hacerlo. El cono metálico parecía hallarse fundido al cuerpo de resina. El novel escritor estaba sorprendido. Salvo las recién llegadas, todas sus lapiceras, y ahora su lápiz mecánico, parecían estar complotados. Humberto decidió tomar con calma el hecho de no poder hacer dibujos utilizando al eficiente Celestino. Optó por escribir con Madame Bordeaux, la francesa, y hacer sus dibujos con Rosina, la joven estilográfica italiana. ¿Qué podría dibujar que lo inspirara a escribir una sencilla pero bonita poesía?"    

  Humberto tomó a Rosina, la joven lapicera italiana, con toda la ternura y cariño que un padre tiene hacia cada uno de sus hijos; luego procedió a sumergir lentamente su precioso plumín de trazo medio en el frasco de tinta y accionó el sistema de émbolo para lograr la succión del oscuro líquido hacia el depósito transparente de la lapicera. Era como si viese entrar la sangre al corazón de la estilográfica. A continuación, cerró sus ojos durante varios segundos para intentar inspirarse. Al abrirlos nuevamente, la sonrisa más plácida iluminaba el rostro de Humberto.

  Guiada por los dedos del escritor, Rosina inició su patinaje sobre el blanco papel y una imagen acuática iba plasmándose con cada trazo de negra tinta. En cuestión de segundos el paisaje estaba delineado: un lago de aguas serenas sobre cuyo horizonte comenzaba a sumergirse un sol de fuego. Hacia la izquierda se observaban tres aves en pleno vuelo; en el costado derecho de la imagen podía verse a un individuo que se hallaba recostado en el interior de un pequeño bote, con las manos dentro del agua, a ambos lados de la embarcación (si bien sólo se veía una, intuíase la otra en idéntica posición), en actitud de total relajamiento muscular y disfrutando del ocaso. Así se vería el escritor a sí mismo, sin dudas, y aquél dibujo era su manera de alcanzar una fantasía digna de ser concretada. Rosina parecía gozar con cada trazo como si recordara la idílica geografía de su Italia Natal, en Sant Arpino, pueblo cercano a Nápoles y a la capital, la monumental Roma. La escena reflejada en el dibuyo era tan simple como romántica. Escritor y estilográfica parecían estar muy satisfechos con el resultado de la tarea conjunta.

  Muy cerca de allí, otras eran las sensaciones que experimentaban los adherentes a la huelga. Ocho lapiceras estilográficas, una roller ball y un lápiz mecánico vertían lágrimas de nostalgia. Lissette trataba de animar a las alemanas que, parecían fuertes, pero, a decir verdad, resultaron ser las más sensibles del harén. Las cuatro estadounidenses se habían fundido por vez primera en un abrazo. Rosa contenía a Celestino y le pedía no juzgara con dureza a Rosina ni a Madame Bordeaux, la otra francesa, por no haber plegado a la huelga y conceder a Humberto la prerrogativa de utilizarlas cada vez que requiere de sus bellos y suaves trazos.

  El improvisado dibujante se solazaba viendo el rudimentario bosquejo que él y Rosina habían hecho realidad y pensó que sería una buena idea retratar en forma poética tan sensible momento; entonces, escribió:

Flotando estoy en lago de emociones,

sintiéndome muy afortunado,

aunque, mejorarían mis sensaciones

si el más íntimo y tierno de mis dones

volviese al ritmo aquél, abandonado,

en que alumbraba mis inspiraciones.

Algo me está faltando, es importante.

¿Una musa es, quizá, etérea fina?

El ingrediente ausente en mi cocina

que dé un toque de vida palpitante

al platillo más dulce y excitante

que requiere de esencia femenina.

  Acaso el rostro del escritor tornó de la sonrisa a la tristeza. Lo cierto es que hubo gran confusión entre los adherentes a la inédita protesta. Celestino miró a Rosa con ojos humedecidos y vio en ésta, que ya no tenía su capuchón sobre el plumín sino en el extremo inferior, una lágrima de negra tinta rodando hasta caer sobre el papel. Las demás lapiceras, incluidas Rosina y Madame Bordeaux, sensibilizadas todas, se acercaron a Rosa y Celestino y en total silencio formaron un anillo de Amor y Solidaridad.

  Humberto comprendió, por fin, que sus elementos de escritura y colección tenían identidad y temperamento, forjados éstos, quizá, por la energía de dueños anteriores y de los trabajadores que intervinieron en el proceso de fabricación, traslado, y distribución previo al momento de llegar a mis manos. 

  Era preciso festejar y Humberto decidió adquirir una tarta dulce y adornada primorosamente que compartiría con sus estupendos compañeros de tarea literaria. Con la cámara fotográfica de su teléfono dejó documentada visualmente la espontánea y preciosa reunión.

  Esta historia parece haber llegado a un desenlace, aunque, con Humberto y sus lapiceras, nunca el lector debiera estar tan seguro, pues, por lo que oí prestando mucha atención, una tía de Lissette estaría en viaje desde la lejana Gran Bretaña con rumbo a la Argentina, y eso es garantía de que habrá nuevos líos en el harén del escritor. ABRAZONRISAS.

P.S.: texto escrito por Hugo Mario Bertoldi Illesca - Argentina - 27-04-2019

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Comentario por hugo el abril 29, 2019 a las 1:10am

Mi estimada Josefina, quedé muy complacido al leer tu comentario, amiga querida. Es reconfortante para quien escribe, tú bien sabes, advertir que lo hecho deja sensible a sus lectores. Esta historia recién comienza, pues, parece que a varios les ha resultado interesante y confío en tener tinta suficiente (léase, inspiración) para retomar rumbo y dar nuevos giros a la entintada trama. ABRAZONRISAS Y NUEVAMENTE GRACIAS.

Comentario por Josefina Camacho el abril 29, 2019 a las 1:01am

Estimado Hugo, que bueno fue disfrutar de tu relato que nos hizo recordar y enseñó marcas diferentes de lapiceras y a su vez nos acostumbró a ver de que ellas y ellos también tienen alma y viven desde nuestros movimientos con la mano. Gracias por estar , gracias por dedicar tus momentos a escribir temas que dicen y dejan, me encantó leer, abrazo desde este lado del Río.

río.

Comentario por hugo el abril 28, 2019 a las 10:51pm

Querido Nelson Lenin, tu comentario pone un sello especial a la historia, pues, te sé un lector detallista y analítico que siempre brinda una mirada muy personal y crítica de lo que lee. Haber logrado tu atención es un elogio de los que valoro y aprecio en especial medida, amigo mío. Confío en que te veré y leeré en genuinas apreciaciones, tal como es tu costumbre, en futuros capítulos de esta saga que parece estar suspendida hasta que ocurra un hecho disparador de nuevas aventuras entintadas... ABRAZONRISAS Y MI AGRADECIMIENTO, ADMIRADO AMIGO.

Comentario por NELSON LENIN el abril 28, 2019 a las 10:41pm

Cada uno de los capítulos esbozados por tu pluma que en nada se parecen a las de Humberto, palpito un estilo muy propio sin desestimar a las lapiceras que en cotidaneidad pusieron hasta un paro de actividades, pero finalmente cedieron y queda Celestino, Rosa y ahora esta tía, ¿qué irá a suceder? Habrá que esperar sin más dilación aunque se vienen mejores días para los lectores, felicitaciones Hugo siempre con una pluma ascendente, saludos mi buen amigo    

Comentario por hugo el abril 28, 2019 a las 6:58pm

¡Aijuna, canejo y amalaya! ¡Qué comentarios tan halagüeños, Celeste! ABRAZONRISAS Y MIMOS DE MONO VIRGINIANO MUY FELIZ POR HABER ATRAPADO TU ATENCIÓN Y LA DE VARIOS MIEMBROS LECTORES DE ESTE PRECIOSO SITIO. Me siento muy satisfecho por tu genuina demostración de afecto y agrado por mi trabajo, mismo que ha tenido el objetivo de lograr distender y entretener a quienes más necesitan de historias que los hagan volar con la imaginación hasta generar la sonrisa que surge de identificarse con todos, varios, o sólo uno de los personajes de la trama.

P.S.: mis lapiceras y Celestino, ahora mismo, luego de oírme leer tu comentario (y los aplausos), están todos haciendo reverencias y saludando agradecidos... hihihi... ¡GRACIAS UNA VEZ MÁS, AMIGA MÍA!

Comentario por celeste hernandez el abril 28, 2019 a las 7:15am

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Comentario por celeste hernandez el abril 28, 2019 a las 7:03am

Un final feliz...que bien podría continuar...Gracias Hugo por sensibilizarnos para mejor escribir, lo has hecho muy bien atrapando a los lectores que capitulo tras capítulo  seguíamos la secuencia.Gracias de corazón.Celeste.

Comentario por celeste hernandez el abril 28, 2019 a las 7:01am

bravooooooooooooo

Comentario por celeste hernandez el abril 28, 2019 a las 6:59am

Comentario por hugo el abril 28, 2019 a las 3:03am

Josefa, confío en que mi relato te haya entretenido y provocado alguna que otra sonrisa. Lo escribí capítulo a capítulo, sin saber a ciencia cierta qué sucedería en el siguiente, pero, en mi humilde opinión, no ha quedado tan malo como para considerarlo pérdida de tiempo o un fracaso. Aún no leí de un tirón, como decimos por acá, pero lo haré y tendré una idea más clara de su valor literario. Tengo más años escribiendo poemas que relatos, aunque, creo que me dedicaré más a este género y, tal vez, atreverme a escribir una novela. ABRAZO DE MONO.

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