Poesia, pensamientos y reflexiones.

El desván del poeta.

NO DESEA QUE AMANEZCA (Relato verídico de mi viaje a China)


-Mi hija estudia arquitectura en la Universidad de Beijing- explica el chino al guía que nos traduce literalmente en un inglés iracundo, mientras los cerdos gruñen en el corral del patio.

A lo largo de todo el viaje sospeché de las intenciones del guía. No es un guía tradicional, de esos que solamente te enseñan lo limpio, lo bello, lo nuevo. Este guía desea mostrarnos la realidad de la China que pulsa en su corazón desconcertado.
Los cerdos se enlodazan a nuestros pies, mientras me cubro la nariz para evadir el mal olor a comida descompuesta, mezclado con un vaho de cocido con jengibre hirviendo sobre el carbón de la estufa a un metro de la porqueriza, en la misma caverna de la familia que estamos visitando.
Sí, porque el guía deseaba que conociéramos como viven las familias de campesinos en los suburbios de Beijing. Felicito al padre orgulloso cuando me muestra la foto de su hija, y me devuelve la más deprimente sonrisa sin dientes, y sus ojitos chinos se sierran de placer contenido.

Caminamos unos pasos para ver como el campesino saca agua del pozo en las afueras de la casa. Muestra con orgullo el torrente de agua clara, la ofrece, agradecido por nuestra visita.

Aquello no era casa, era cueva, era porqueriza, era cuchitril, era comedor sobre salón lleno de orines de perro, camastros sobre residuos de pajas seca y moscas saboreando guisos y frutas, leche y excreta de cerdos, todo en un collage de vida, mezclada con orgullo, sucio, sabiduría y alegría insólita.
La hija estudia arquitectura, el gobierno le ha dado una beca que incluye apartamento limpio, con luz eléctrica, con agua potable, con cama occidental y libros. Libros para que aprenda a desarrollar y construir edificios de ochenta pisos donde ubicar a millones de familias como la de ella.
La hija está feliz con la reforma educativa, con los cambios de su tierra, está feliz con la oportunidad de estudiar, de ser una servidora de su gobierno, de construir estructuras donde los campesinos vivan, lejos de las pestes, lejos de la brisa libre, lejos del cielo azul y del canto de los pájaros.
La hija no mide el dolor del desarraigo, la agonía de pasar las horas encerrados en cuatro paredes limpias, elevados en un piso número cuarenta, sin conocer al vecino, sin correr detrás de sus cerdos, sin alimentar a sus perros, ni encender el fogón para el guiso. Ahora ya no tienen las verduras frescas con el orgullo de haberlas cultivado. Ahora le llegan las verduras congeladas en la compra que trae la hija del supermercado.
Y el campesino llora, llora de impotencia, de orgullo herido, de agradecimiento mezclado con el descrédito del padre trabajador, porque ahora, sí, ahora, es la hija la que provee, gracias a los grandes cambios de su destino.
Y el padre se sienta a ver las horas pasar, sentado en su cubículo limpio, sin sus yerbas, sin su miseria feliz, sin tener que mover un dedo para saciar su sed, ni cortar un árbol para la leña, porque ahora se hunde un botón, y salen chispas de felicidad ajena.
El mundo está cambiando, y el chino no desea que amanezca.


Carmen Amaralis Vega Olivencia
www.carmenamaralis/vega.com.ve

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Comentario por Carmen Amaralis Vega Olivencia el abril 4, 2020 a las 6:50pm

José Antonio, respetado y dilecto amigo ,GRACIAS , bendiciones, Amaralis

Comentario por Carmen Amaralis Vega Olivencia el abril 4, 2020 a las 6:49pm

Celeste, amiga querida, GRACIAS, eres bendecida por el Dios de la esperanza, gracias mil, amiga, cuídate, Amaralsi

Comentario por José Antonio Sifuentes Jaimes el abril 4, 2020 a las 1:24am

Felicidades es un muy interesante relato. 

Comentario por celeste hernandez el marzo 27, 2020 a las 7:11am

Comentario por celeste hernandez el marzo 27, 2020 a las 7:11am

¡ Que tragedia para unos¡

¡que alehria para otros! el progreso trae como bien lo djiste, desarraigo, msería dependencia...Gracias por compartir.Celeste.

pd...lo dicho...contigo viajo por el mundo, un mundo que sin ti jamas conocería.

Comentario por Carmen Amaralis Vega Olivencia el marzo 26, 2020 a las 1:57pm

Críspulo, gracias  amigo, bendiciones mil, amigo, Amaralis

Comentario por Carmen Amaralis Vega Olivencia el marzo 26, 2020 a las 1:57pm

Hugo, yo disfruto de la belleza de tus comentarios, lamento la muerte de esa enfermera amiga, acá también murió una enfermera de las que estaban en un centro de análisis del virus, dejó a su esposo y a su niño de 14 años de edad contagiados también, esto es un horror, amigo, bendiciones, cuídate mucho, Amaralis

Comentario por Críspulo Cortés Cortés el marzo 26, 2020 a las 10:40am

Comentario por hugo el marzo 26, 2020 a las 3:52am

Este mono virginiano, mi estimada Carmen Amaralis, lee, relee, analiza y luego teclea sin mirar el teclado, para no perder esa rica autonomía de dar a las manos y al cerebro la libertad que reclama nuestro espíritu y que luego baja a todo el organismo humano. Mientras escribo para ti, oigo la voz amada y nítida de Reme Gras Tendero, una poeta y auxiliar de enfermería cuya alma se halla en tránsito hacia nueva dimensión, víctima de Covid19, según he oído y por quien me he inspirado para escribir un póstumo homenaje que comparto en este mismo foro. 

Volviendo a tu precioso texto, Amiga, me gusta mucho leer tus historias de Vida, que son crónicas muy ricas en cuanto guardan celosamente momentos de tus distintas edades. Agradezco compartir y envío para ti mi abrazo apretado y sincero. Sigue deleitándonos, aunque, no puedo prometer leer todo lo que escribes. 

Comentario por Carmen Amaralis Vega Olivencia el marzo 25, 2020 a las 4:28pm

Josefa, muchas gracias por tan hermoso post, bendiciones, Amaralis

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