Poesia, pensamientos y reflexiones.

El desván del poeta.

Por    la      noche,

cuando    me  despido,

cuando el amor deja de ser

de tu amor,       el mismo vaso,
me siento triste por tu ausencia.

Se queda en el cristal donde te bebo, tu esencia,

fragancia iluminada                              en el ocaso

de la noche,        tu piel,    mágico paisaje,  mujer,

hada,                      gnomo                    encendido

en las estrellas y me deja contigo, dulce broche.

Hay remolinos encendidos,

r   e   l   á   m   p   a   g   o    s,

volcanes,      lava en movimiento

espíritus volcánicos, las estrellas

y la luna,  alumbran las figuras.

Tus labios             me regalan las dulzuras

del beso,              tus manos      dejan huellas

onduladas, lluvia de lava ardiente, fuerte viento

sismo                        de                                luz

envoltura                   de trinos        atrevidos.

Soy una pura sangre y cabalgo

en              las              llanuras

y llego        a tus       orillas.

Sublevación de rosas rojas, amarillas,

caricias desatadas           en tus   alburas

en el ritmo danzante del amor, bravo galgo.

Me estallan las fantasías.

Te cobijan mi amor, mis armonías.

Hay brevedades en un rayo que conduce

a               los                      naufragios.

Hay               dulces             copas.

En la dulzura de tu amor, me arropas

velero enamorado,           no hay agravios

sino el pistilo reluciente que la envidia reduce.

El silencio se agita y me proyecta;

pero      al silencio                  le sigue

una hermosa mañana  llena de encantos

de parvadas                           de pájaros,

mariposas     y      suaves        cantos.

Bebo del manantial de tus encantos

del trino iluminado        de los pájaros

paraíso, temblores de la voz, delirios, llantos

emocionados de alegría que a la pasión persigue

embravecido            mar              marea     erecta.

Regresa el amor

y         soy              feliz.

Mi corazón siente inmensa alegría

cuando hablamos         de amor.

Y se            enciende        el fulgor.

Somos                                          felices.

Los diástoles y sístoles     son una sinfonía

cuando en su playa el mar apaga su rumor.

DAVINNA BLOOM/ANTONIO ESCOBAR

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Comentario por VERONA el junio 7, 2012 a las 4:59am

ANTONIO ESCOBAR.... SUAVES VERSOS.... QUE SUAVIZAN EL CORAZON

FELICITACIONES

Comentario por Josefa Alcaraz Martínez el junio 6, 2012 a las 11:26pm

Precioso dueto de una gran belleza.
Ha sido un placer leeros.

!Mis felicitaciones para los dos!

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