Poesia, pensamientos y reflexiones.

El desván del poeta.


Cuando a mi triste vera no te encuentro,
 no existe farola, sol, luna o estrella que… 
con su luminiscencia me señale el camino.
Todo pierde su tonalidad y luce sombrío,
inclusive mis sueños manifiestan el hastío;
que en su desazón dejan mi alma en pedazos. 

En el tiempo, los minutos no florecen más;

aunque implore acorten su inalterable curso,
ante la gran incógnita, si dejarás de ser mío.
Esperando y anhelante transcurren mis días,
ansiando que presuroso tus pasos devuelvas,
y colmes mi vida de ilusión, amor y fantasía.

Quisiera guardarte como un bonito recuerdo...
y que pronto transcurran días, después años;
escribiendo un volumen modesto de poemas
acompañada de la candidez de una pluma ligera.
Pero por alguna razón, no existen más palabras...
quizá mi sensibilidad se ha sellado como fuerte perno.
Sí amor, ya no escribo elegías, o lindas canciones;
pues este mundo se ha tornado más que estrecho.
Guardo silencio... observando los cielos borrascosos;
y así las lágrimas fluyen, como agrestes tormentos,
trocando los intentos de ensayos en acordes patéticos.
Dejando tan solo mi alma desbordada de recuerdos.
Y encuentro que tú, mi amor, eres el motivo y la razón...
Porque eres la luz de mi alma, mi encantadora alborada,
el vertiginoso vuelo y la tormenta de mi loca exaltación.
Me entrego íntegramente a tu potestad avasalladora...
al cautiverio de tus brazos impetuosos y apacibles besos.
Un vestido de seda, dejo fluir desde mis hombros para ti...
¡Porque con cada aurora que nace... yo te amo más y más!
Silvia Regina Cossío Cámara
*Autor*
Andrés Alfredo Orellana Pineda
Sir Galahanth
*Derechos Reservados* 
¡Feliz día del cariño, mi amado señor!

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