Como toda  buena historia que prevalece en el tiempo, y de boca en boca se ha ido contando, hay varias versiones que se dicen, y esta versión en particular comienza con “Erase una vez en épocas de la conquista española en tierras remotas e inhóspitas, un grupo de soldados avanzaban entre la alta maleza abriendo camino con sus espadas de cargo, eran seis que ya fatigados por la travesía tomaban unos momentos de descanso, sentados en un tronco caído y raíces de grandes árboles, la humedad del ambiente los hacia sudar copiosamente, las pecheras de metal parte de sus armaduras hacían el viaje más difícil por lo pesado que resultaba esa carga adicional y el calor que había debido al medio día simplemente era un momento insufrible para ellos, el capitán de la expedición Don Alberto Delgadillo, un hombre corpulento pero ágil además de su estatura imponía respeto entre ellos, habló fuerte mostrando fortaleza, -¡No sé en donde estamos! -dijo al tiempo que limpiaba su boca con el dorso de su mano después de beber agua, -en el amanecer antes de salir del campamento, la estrella de la mañana debía guiarnos al norte siempre, pero a esta hora y con la maleza tan alta he perdido el rumbo, -dijo con tono preocupado y perdiendo la vista en lo alto de la copa de los árboles intentando ver el cielo, que de poder hacerlo notaría que estaba de un azul celeste increíblemente limpio y las nubes esparcidas daban la intención de borregos pastando. Uno de los soldados de nombre Juan Gonzales le respondió, -Capitán, le hubiéramos hecho caso al anciano de la aldea donde dejamos el campamento, que no viniéramos por aquí porque seguramente no volveríamos con vida, -dijo reclamando la decisión de ir en esta misión, -¡Calla de una vez! ¡Cuando pregunte si había algún voluntario para esta misión tu fuiste uno de los primeros en responder! -dijo molesto al tiempo que se puso de pie y mirando a Juan firmemente, -De haber sabido que nada más vendrías quejándote no te hubiera aceptado,  -dijo el Capitán con voz que no admitía réplica, -Además, les dije que sería una AVENTURA inolvidable y yo os aseguro que nunca la van a olvidar, -añadió al tiempo tomando aire y empuñando su espada arremetió conta las ramas y avanzo con paso firme y decidido, de tras de el lo siguieron sus subordinados contrariados pues no se imaginaban lo difícil que sería este viaje.  No pasó mucho tiempo de su caminata cuando de pronto escucharon ruidos extraños, la maleza se movía acicalada por algo más fuerte que el viento que soplaba, en alerta detuvieron sus pasos e hicieron una rueda entre ellos para esperar lo que posiblemente sería un ataque inesperado, -estemos alerta pueden atacarnos desde cualquier lado, -dijo el capitán en voz baja, pero nada sucedía, después de unos minutos relajaron un poco la tensión, -sigamos alertas hay que avanzar con precaución, -añadió el capitán al tiempo que viendo a todos lados y poniendo atención nervioso por lo que pueda pasar, Juan Gonzales nervioso y acobardado estaba a punto del llanto, y blandía peligrosamente  su espada, rebanando el aire cosa que a los demás aunque también nerviosos pero les causo gracia y siendo objeto de algunas  burlas, de pronto de entre los árboles se oyó un chillido fuerte seguido de un gran rugido, Juan echo a correr asustado chocando con sus compañeros y empujándolos al suelo, -¡Corran por sus vidas! -gritó el capitán -¡Por aquí hay un sendero despejado! ¡Vengan! Y corrieron despavoridos pero sin percatarse que ,metros adelante había un declive de la tierra, todos cayeron e iban rodando golpeándose en el cuerpo, cuando ya se detuvieron estaban inconscientes, después de un tiempo unas sonrisas infantiles los despertaron, a Juan le hacían cosquillas con una pajita en la nariz y siendo la diversión de esos niños, el capitán se puso de pie pero ya estaban rodeados de varios hombres que les apuntaban con lanzas arcos y flechas, sin duda se sintió perdido y sin saber que hacer, no tenían posibilidad de escapatoria. Atados de manos fueron escoltados hasta una pequeña aldea que lucía sencilla, pero en las chozas había figuras metálicas de color DORADO y con un brillo opaco que llamó su atención, curiosamente entendían lo que decían sus captores hablando perfectamente español, el que parecía ser el jefe de esa tribu hablo,

 - ¿Quiénes son ustedes y a que han venido a molestarnos en estas tierras?

- Mi nombre es Alberto Delgadillo, soy el capitán de estos hombres, y estamos explorando estas tierras que nos recibieron a nuestra llegada,

- Que esperan encontrar aquí, ya otros hombres así vestidos como ustedes llegaron antes y solo provocaron dolor y TRISTEZA, queriendo llevarse el metal sagrado y la avaricia los cegó, matándose entre ellos, sin ninguna duda ustedes también morirán igual, ¿Que tiene ese metal sagrado? ¿Por qué lo desean tanto, esta isla esta llena de ese metal, es un regalo de nuestros dioses, eso es lo que nos da paz y abundancia, si ese metal sale de la isla se vuelve piedra, pero los otros no nos creyeron, ahora su barco descansa en el fondo del mar, los hundió la avaricia y el egoísmo, solo quedo el más joven que es quien nos enseño su idioma, ahora esta descansando en la choza de los ancianos sabios.

Extrañados y sorprendidos con la noticia, fueron llevados a la chiza de los ancianos, y efectivamente, un hombre de barba blanca envejecido por os años salió a su encuentro,

 -Soy el capitán Alonso de la Barrera fiel a la corona del rey de España - dijo respirando hondo el hombre respirando con dificultad.

 -Llegue aquí en un gran barco mercante en busca del oro que según leyendas existía en este lugar, esta gente nos recibió con los brazos abiertos, nos brindaron alimentos y un lugar para pasar los días. ¿Y que les dimos? Muerte y desolación, todos querían llevarse el oro, pero cuando abandonaron los que quedaron vivos la isla, el barco se hundió, no soporto el peso de las piedras en que se convirtió ese oro maldito, yo me quede aquí, no supe que hacer, solo ayudar y pagar con mi vida ese allanamiento, aprendimos a sembrar, y cosechar los FRUTOS de ese trabajo, comer pescado y frutas, granos y otras cosas han hecho que me sienta en casa, por favor, vuelvan por donde vinieron, mantengan en secreto lo que aquí vieron, y tomen, lleven estas piezas de oro, si son de alma humilde y sencilla, y valoran más la vida que este metal, seguirá siendo oro, si no es así, en piedra se convertirán hagamos felices a estas personas que su único pecado es vivir en esta isla plagada de oro por todos lados, ellos no sabe el valor en nuestro mundo, pero dejémosles así, por favor, regresen y nunca vuelvan, déjenos vivir tranquilos hasta que mi Dios me llame a cuentas, ellos tienen sus propias deidades.

Los soldados pasearon la vista por todo el lugar y vieron gente sin malicia, niños y mujeres semi desnudas, pero así es su forma de vida.

El capitán llamo a sus hombres, -Regresemos, este hombre tiene razón, -Dijo con solemnidad, -guardemos el secreto, y hay de aquel que ose decir lo que aquí ha visto. Dicho esto, dieron media vuelta y se dirigieron al lugar por donde llegaron, los aldeanos los vieron partir y se notaba gestos de felicidad, los hombres al ir caminando se dieron cuenta que esta aventura no la podrían contar, pero se sentían tranquilos, y nunca podrían olvidad la ALEGRIA de los niños, esas caritas sonrientes de quien vive con inocencia del mundo en la solitaria isla de la paz.

Marco T. Valdez

Visitas: 55

Respuestas a esta discusión

¡QUE MARAVILLOSO CUENTO!, OJALA TODOS ENTENDIERAMOS ESO HAY COSAS MÁS VALIOSAS QUE LAS RIQUEZAS.Gracias marco leerte ha sido una gran leccion.Celeste.

RSS

Si tienes cualquier duda, queja o sugerencia, contacta con las personas de la administración por mensaje privado.

Si te gusta el Bulldog Ingles y lo quieres con pedigrí y con todas las garantías. Clica en el botón.





Buscar en: Google
Buscar en: El desván del poeta

Antes de participar en ésta comunidad, lea estas normas.

Ésta comunidad a partir de hoy, día:11\02\2021 queda  nuevamente abierta a la lectura, tanto de los Blogs, como el foro o los diferentes grupos que existen y los videos, sin necesidad de verse obligada ninguna persona a registrarse, pero si se desea participar, tendrán que registrarse con su nombre, o con un Nick.

Recuerden que la página principal (Blog) es solo para publicaciones propias y han de llevar el nombre o seudónimo del autor o autora al final, el resto de publicaciones, (“copiadas y pegadas de la red”) al igual que todo lo que no tenga nada que ver con poemas, reflexiones, narraciones, etc... Han ir a los grupos, o al foro y, han de llevar también el nombre o seudónimo de su autor o autora, y en caso de no conocerlo, se pondrá: Autor desconocido, o bien: Desconozco el autor.

En ésta comunidad se respetan los derechos de cada autor y por tanto, todas las publicaciones han de ir al final de las mismas acompañadas del nombre o Nick de su autor o autora.

Desde la administración no podemos saber si en algún momento alguien comete plagio, por tanto si en algún momento alguien reclama alguna publicación como propia y demuestra que es suya, la administración no tendrá problemas en eliminar cuantas publicaciones sean necesarias.

La administración deja claro que las imágenes que sean usadas para adornar sus publicaciones, pueden tener derechos de autor y por tanto si en algún momento alguien reclama que se retiren una o determinadas imágenes por ser de su autoría, también serán retiradas ya que en esta comunidad ni se permite, ni se ampara el plagio de los trabajos de otras personas, ya sean escritos o imágenes.

P.D; Las normas impuestas por el administrador que las impuso por su cuenta, ya ha sido cesado de su cargo y por tanto, todas las normas que dictó sin consultar a la administración, quedan a partir de hoy, día: 11\02\2021 eliminadas por ser tan injustas como abusivas  ¡¡Nadie en ésta comunidad está obligado a publicar o comentar si no lo desea!!

ATT. La administración.

© 2021   Creado por Yoli.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio