EL DIA DE J0HN VALLEJOS.-                                                                    

          John Vallejos, era profesor de enseñanza básica que ejercía la docencia en una importante escuela de la ciudad. Era muy raro que manifestara inquietudes sobre la problemática que debe tener un profesor cuando, por diferentes motivos, un grupo de sus alumnos no transformaba en conductas los objetivos que un proceso educacional se planteaba. Si el alumno rendía o no, muy poco le preocupaba. Tenía, además varias condiciones que le hacían ser especial. Por ejemplo, esa pasividad asombrosa para formar e ingresar con su curso a la sala de clases y esa rapidez olímpica para obedecer la campana que ponía término a la jornada. Era serio y costaba para que una sonrisa se dibujara en su rostro. Por otra parte, había que agregar una soltería inclaudicable.

         El tiempo cabalgaba en la década de los sesenta cuando las brillantes mentes de turno descubrieron que la educación en el País era anacrónica y, por lo tanto debía ser “Reformada”. Una gran campaña se orquestó para “inyectar nuevas savias a los viejos troncos”. Se debía crear una “Gran Infraestructura” cuya polifonía, pudiera invadir los más alejados rincones de esta Larga y Angosta Faja. El tablero educacional comenzó a delinearse con dilectas piezas que debían ocupar las primeras filas. De esta forma se creó una nueva clase jerárquica que pomposamente se denominó: “Orientadores Educacionales”. Estos debían ser las grandes catapultas de lanzamiento de esta Reforma Educacional que cambiaría de raíz un proceso que se había quedado detenido en el tiempo y en el espacio.

         Nuestro personaje, que tenía muchas neuronas invictas, abrió sus ojos y vio que era la oportunidad para no tener que lidiar diariamente delante de sus alumnos y con empeño empezó a juntar todos los antecedentes posibles. Conversó con vecinos destacados, políticos, dirigentes gremiales y deportivos, autoridades, personajes religiosos, etc. etc. reuniendo de esta forma cualquier cantidad de recomendaciones. Algunos “Pitutos” con cuerpo y alma, influyeron notablemente y este “aguerrido profesor” fue llamado al Centro de Perfeccionamiento y Experimentaciones Pedagógicas que el Ministerio de Educación tenía en Lo Barnechea, pueblito cercano a la Capital, donde una numerosa “Pléyade” de escogidos, aprobó en escaso tiempo todos los exámenes para titularse de “Orientadores”. Palanca y motor de la Reforma en Marcha.

         Con este “gran compendio cultural”, nuestro personaje, fue incorporado a la Dirección Departamental de Educación, pleno de vigor y revitalizado de energías.

         Muy pronto y en grupos, todos los profesores fuimos llamados a charlas y cursos para “impregnarnos” de los cambios que se propiciaban. Estas jornadas no eran muy amenas y más que orientarnos nos desorientaban.(Por lo que le llamamos cariñosamente el “Desorientador”). Para colmo, éste tenía una muletilla con la cual enlazaba sus frases y nos tentaba a trazar una rayita cada vez que la repetía. La abundancia era tal que las marcas muchas veces superaban los sesenta. Y...la reforma siguió, como dice un marino “Viento en popa”

         Llegó la problemática época de los setenta donde nuestro personaje bailó el ritmo que le pidieran. Muchos de sus antiguos compañeros fueron reubicados en otras escuelas, perdiendo lo que meritoriamente habían logrado. Los cambios en los cargos de relevancia eran muy inestables, tan pronto se podía estar en la cima como caer a la sima. De esta forma, nuestro “Héroe” llegó a ocupar la Dirección Departamental de Educación.

         Le cambió la vida y la pinta. Aprendió a usar corbata y hasta se comentó un acercamiento con el sexo débil que nadie se lo creyó. En pleno poder de su cargo, golpeaba la meza, para dar más jerarquía a sus órdenes. Fue muy puntual por primera vez en la vida. Era el primero en llegar y el último en irse. Se le veía rebosante de felicidad y, hasta aprendió a sonreír. Le invadió una gran seguridad, se creía un irremplazable.

         Al mes de su gran ascenso, los funcionarios y funcionarias que  trabajaban en forma incondicional con él, le hicieron un pequeño ágape para celebrar un mes de su “esforzada gestión” donde se mostró como todo un jefe “Merecedor” del puesto que ocupaba.

         Pocos días después, se corrió el rumor que sería relevado de su cargo por un “Serrucho con mejores dientes”. Los más adictos se acercaron para comentarle el rumor. No bien habían terminado de darle a conocer la novedad, se levantó colérico de su sillón y golpeando el escritorio dijo esta frase para el bronce “El Día del P... me van a sacar”. Los informantes rieron de buena gana y, sin hacer comentario alguno, le dejaron en su “Olimpo Inviolable”.

         Dos días después, un vehículo se detuvo frente a los Edificios Públicos. Bajaron dos señores vestidos de gris con dorados botones y sin hacerse avisar ingresaron al Olimpo para avisarle  que estaba destituido.

          La noticia se corrió como el viento, se estaba celebrando el “Día del P...”. Como el nombre no era muy académico y estaba en contra de las reglas de nuestro idioma se le cambió como “El día de John Vallejos” muy recurrido y celebrado hasta estos días.

         ¿Qué sucedió con nuestro reformador? Volvió a su antiguo puesto y años después solicitó traslado a otra ciudad donde, naturalmente, no se celebrara su famoso e histórico día.

ALFONSO ESTEBAN JEREZ JEREZ

Profesor Normalista

Visitas: 107

Los comentarios están cerrados para este post

Comentario por ANIEL el octubre 17, 2012 a las 10:22pm

Estimado Alfonso, me gusto muchisimo tu relato...realmente entretenido y alexionador...Un placer leerte. Ale

Si tienes cualquier duda, queja o sugerencia, contacta con las personas de la administración por mensaje privado.

Si te gusta el Bulldog Ingles y lo quieres con pedigrí y con todas las garantías. Clica en el botón.





Buscar en: Google
Buscar en: El desván del poeta

Antes de participar en ésta comunidad, lea estas normas.

Ésta comunidad a partir de hoy, día:11\02\2021 queda  nuevamente abierta a la lectura, tanto de los Blogs, como el foro o los diferentes grupos que existen y los videos, sin necesidad de verse obligada ninguna persona a registrarse, pero si se desea participar, tendrán que registrarse con su nombre, o con un Nick.

Recuerden que la página principal (Blog) es solo para publicaciones propias y han de llevar el nombre o seudónimo del autor o autora al final, el resto de publicaciones, (“copiadas y pegadas de la red”) al igual que todo lo que no tenga nada que ver con poemas, reflexiones, narraciones, etc... Han ir a los grupos, o al foro y, han de llevar también el nombre o seudónimo de su autor o autora, y en caso de no conocerlo, se pondrá: Autor desconocido, o bien: Desconozco el autor.

En ésta comunidad se respetan los derechos de cada autor y por tanto, todas las publicaciones han de ir al final de las mismas acompañadas del nombre o Nick de su autor o autora.

Desde la administración no podemos saber si en algún momento alguien comete plagio, por tanto si en algún momento alguien reclama alguna publicación como propia y demuestra que es suya, la administración no tendrá problemas en eliminar cuantas publicaciones sean necesarias.

La administración deja claro que las imágenes que sean usadas para adornar sus publicaciones, pueden tener derechos de autor y por tanto si en algún momento alguien reclama que se retiren una o determinadas imágenes por ser de su autoría, también serán retiradas ya que en esta comunidad ni se permite, ni se ampara el plagio de los trabajos de otras personas, ya sean escritos o imágenes.

P.D; Las normas impuestas por el administrador que las impuso por su cuenta, ya ha sido cesado de su cargo y por tanto, todas las normas que dictó sin consultar a la administración, quedan a partir de hoy, día: 11\02\2021 eliminadas por ser tan injustas como abusivas  ¡¡Nadie en ésta comunidad está obligado a publicar o comentar si no lo desea!!

ATT. La administración.

© 2021   Creado por Yoli.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio